El nuevo orden

¿El inicio de la caída del matrimonio gay? El caso Edwin Poots

He descubierto una azucarada coincidencia: casi (subrayo, casi) todos aquellos homosexuales que anhelan la aprobación constitucional del matrimonio entre personas del miso sexo, o destapan una botella de sidra cuando se enteran que el matrimonio gay es una realidad en Torreón o Burkina Faso, sólo escuchan ese pop machacón sin calorías que se ha instalado en el subconsciente gay a modo de identidad y pertenencia comunitaria, limitándose al playlist que va de Maite Perroni y cualquier canción del soundtrack de Wicked. Luego entonces, supongo que si lo único que escuchas son letras de amor y desamor sin una sola estrofa compleja, te haces a la idea que el matrimonio es una fantasía de vestido esponjado.

Si al menos escucharan de vez en cuando “This is not a love song” de P.I.L, el debate de Edwin Poots no los habría norteado tanto.

En octubre pasado Edwin Poots, ministro de Salud, Servicios Sociales y Salud Pública perteneciente al Northern Ireland Executive en Irlanda del Norte, hizo pública una declaración polémica y al mismo tiempo capciosa: estaba convencido de que tanto bugas en situación de unión libre como parejas del mismo sexo no deberían adoptar niños.

Lady Gaga apenas se abotonaba la botarga que usaría para la portada de Attitude Magazine cuando diversos grupos activistas alzaron la voz, no sólo manifestando su indignación, exigían su renuncia, argumentando que: “Edwin Poots está despilfarrando el dinero público en su búsqueda por posicionar una agenda personal en contra de las parejas no casadas o del mismo sexo… Hacemos un llamado a la Asamblea de Irlanda del Norte para que facilite la renuncia de Edwin Poots, o la destitución de su cargo como ministro de Salud, y así poner fin a su vergonzoso despilfarro de dinero público en la persecución de una agenda personal”, como dice una petición publicada en AVAAZ.org, creada por Edward H. del Reino Unido.

No obstante, las voces provenientes del activismo gay tanto británico como irlandés generaron un fascinante debate paralelo a las declaraciones de Poots, cuestionando la verdadera naturaleza del matrimonio, más allá de la orientación sexual: ¿las parejas homosexuales sólo podrían adoptar niños siempre y cuando estuvieran legalmente casadas? ¿Qué pasa si una pareja del mismo sexo quisiera adoptar un niño ahorrándose el matrimonio? ¿Todo se reduce a una obligación cívica de trámites y papeleos? ¿Firmar un acta de matrimonio garantiza la estabilidad emocional de un pequeño? ¿Es igual de bien vista la unión libre entre bugas y gays?

Mientras tanto, el matrimonio gay es hoy por hoy la principal causa de lucha de la mayoría de los colectivos LGBTTTI, desplazando al vih. Y en las bodas las parejas siguen escogiendo una canción especial que bailarán solos en la pista, a manera de vals, cuyas letras suelen ser de amor y desamor sin una sola estrofa compleja…

http://twitter.com/wencesbgay