El nuevo orden

Voto nulo, héroe gay

Siendo honesto con mis necesidades de ciudadano gay, no sé cuál sea la utilidad efectiva o diferencia real entre haber anulado o escoger al menos peor.

Un bato al que aprecio de corazón escribió en su muro la noche del domingo pasado: “Lo más naco: quienes aparte de anular su voto, lo presumen y le toman fotos como si de héroes de la patria se tratara”. Apenas los primeros resultados preliminares se dieron a conocer y ante un posible horizonte de candidatos y partidos vencedores, aún con muchas horas de conteo por delante que podrían alterar los números, revirtiendo directrices, como la avanzada del Revolucionario Institucional y sus cómplices usureros del Partido Verde con todo y el apoyo proveniente de algunos nombres de la farándula nacional, un embate de artillería digital vaciaba sus cartuchos sobre todos aquellos que hicieron público su acto de voto nulo.

El linchamiento encarnizado a los analistas, descaro buga por delante, me recordó esa lógica saturada de furia comodona y abusiva en la que se basa la homofobia: joder al diferente porque simplemente no es ni piensa como yo: sólo el diablo sabrá por qué anulaste tu voto, pero tus razones no me importan, lo que hiciste fue un capricho de irresponsabilidad oligofrénica, parecía ser el reproche tácito desde el púlpito de la moral cívica amparado en el hartazgo. También suelo hartarme de que mis reclamos sean vistos por muchos bugas que consideran el estado de bienestar patrimonio hetero, como caprichos que bien pueden ser satisfechos en el larguísimo plazo.

El paroxismo desbordado alrededor de la polémica del voto nulo me puso a reflexionar sobre lo displicente e hipócrita que puede ser el discurso de la diversidad sexual pronunciado en terrenos bugas, incluido el hoy tan venerado tema del matrimonio gay. Quizás por eso, según últimos reportes, David Razú, uno de los hombres ligados a la aprobación del matrimonio lésbico-gay en la Ciudad de México (aunque una fracción del activismo capitalino lo ven como simple oportunista- voto útil ¿para quién?) pierde la Delegación Miguel Hidalgo de la Ciudad de México frente a Xóchitl Gálvez acogida por el Acción Nacional. Una vez cumplida las expectativas de matrimonio entre jotos, ¿qué más quieren? ¿Más atención para detectar VIH y ETS, regularización de cuartos oscuros y saunas, acabar con la persecución en los vagones del Metro? Confirma mis sospechas: la discusión o aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo se apoya en un liberalismo pirata; propuesta ganada porque se alinea al imaginario de estabilidad buga dando por hecho que es nuestra batalla final.

Siendo honesto con mis necesidades de ciudadano gay, no sé cuál sea la utilidad efectiva o diferencia real entre haber anulado o escoger al menos peor, una de las razones más citadas por los promotores del voto nulo. En mi caso, voté por el menos homofóbico. Estuve coqueteando con la idea del voto nulo, no por parecer héroe de la patria, sino simplemente por ser coherente con mi ciudadanía homosexual, me vale madres que pueda parecer egoísta o escandalosa.

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