El nuevo orden

Prince o cómo ser macho en tacón de aguja

El estilo de Prince se fue tornando andrógino, sostenido en delgadísimos bigotes, olanes, encajes, collares más bien de hechura fina y tacones, que se volvieron un accesorio casi indispensable en su indumentaria. Por lo visto, sus preferidos eran los que combinaban el estilo de tacón Mary Jane de punta aguda. En uno de los últimos paparazzi antes de su muerte, se le ve en unos tacones peep toe recubiertos en algo que parece ser madera subiendo las escaleras de un antro en Estocolmo con unos pantalones holgados y brillantes.

Dice Simon Reynolds que "los hombres sólo pueden consolidarse a sí mismos pisoteando la femineidad, tanto que la llevan dentro de sí como la exterior. La relevancia de todo esto para el hip hop debería volverse imparcialmente obvia. Si cantantes de soul como Al Green y Prince derretían las divisiones sexuales en un mundo de goce fluido, andrógino, entonces el hip hop congela las divisiones sexuales con dureza".

Sin embargo, en lo que no reparó Reynolds es en que la androginia de Prince nunca significó una renuncia al diálogo, lleno de matices de sudoroso poder, con el sexo opuesto. Porque lo más contradictorio y majestuoso es que a Prince nunca le interesó jugar con la sospecha de las orientaciones sexuales. Porque no lo era. Por ejemplo, los rumores ponen más en duda la heterosexualidad del mamado Henry Rollins.

Todas las actitudes lascivas de Prince estuvieron dirigidas a las chicas.

Justo en estos días en los que se intenta desmenuzar los complejos códigos de los géneros, valdría la pena recordar al gran Prince y su afeminada obsesión sexual y exhibicionista que nos confrontaba con nuestros límites sobre lo que percibimos o entendemos, una y otra vez, como masculino y femenino. Su brutal creación musical no reparaba en biologías o teorías de construcciones sociales y era buenísima y logró cautivar a las masas. Pienso en esos gays convencidos que ser afeminado es suficiente e incuestionable para erradicar el machismo y ser mejores personas. Prince se inmortalizó mediante un desplante visual al machismo preponderante, sobre todo en los distritos del hip hop, género que de algún modo se fue imponiendo en los charts del mainstream casi al mismo tiempo que Prince se construía su propia leyenda, que incluía una película con todos los ingredientes narcisistas y sociópatas que sólo alguien como él puede darse el lujo de administrar, salir impoluto y destinarse al culto inmediato. Y no por ello renunció a una masculinidad de tendencia dominante. Difícilmente existirá otro artista capaz de traspasar esas fronteras sin ataduras políticamente correctas.

Mientras tanto, la comunidad gay escucha los éxitos de Prince con admiración, pero también resentimiento, pues nunca le hizo guiños de fácil digestión. Si bien incorporaba elementos dance, también fue un virtuoso guitarrista, fiel a la escuela norteamericana, y como los mismos homosexuales se han encargado de demostrar por ellos mismos, el joterío se echa a correr cada que las guitarras se presentan, como si fuera el fantasma o el diablo. Basta ver cómo las referencias gay pop recientes tienen marginado a Rob Halford, el vocalista de Judas Priest abiertamente gay.

Prince fue uno de los machos más afeminados y sensuales de la historia del rock. En las entrevistas de televisión, las cámaras hacen acercamientos a su actitud amanerada que junto con su delicada barba, juega con la ilusión óptica de una draga hablando de funk.

Y como todo macho que se jacta de su testosterona, sintió una fuerte atracción por el sexo opuesto. El imaginario de Prince incluía una postal en el que se le veía rodeado de modelos de tetas perfectas, tallas bulímicas que alcanzó orgasmos en el video de "Cream". Estuvo casado con la bailarina y cantante de ascendencia puertorriqueña Mayte García, la conoció durante su etapa con la New Power Generation. Después tendría un segundo matrimonio con Manuela Testolini, quien era fan de Prince y logró hacerse un puesto en la fundación del cantante de Minneapolis Love4OneAnother. Muchos fueron los rumores que lo relacionaban con la modelo Nona Gaye y cantantes como Ananda Lewis, Carmen Electra o la misma Madonna.


Twitter: @wencesbgay
stereowences@hotmail.com