El nuevo orden

Fíjate a qué baño entras, Richard Cohen

lo suyo no es un asunto de libertad de expresión, sino de charlatanería encubierta de ciencia. Con lo que sí hay evidencia científica es con el fracaso de estas terapias.

La conferencia titulada “Amar correctamente” de Richard Cohen, uno de los ex gay más famosos del mundo, finalmente se llevó a cabo en un salón de eventos de Monterrey. Por ahí leí que Cohen, decepcionado, pero sobre todo indignado (casi puedo imaginar su garganta entrecortada y el rostro afligido detrás de esas gafas de contador público seguidor de la discografía de Michael Bolton), alegaba que había sido violentado su derecho a la libertad de expresión debido a las protestas en contra de la charla que inicialmente iba a ofrecer en el Colegio Labastida.

El problema es que lo suyo no es un asunto de libertad de expresión, sino de charlatanería encubierta de ciencia.

Con lo que sí hay evidencia científica (y hasta salivosas) es con el fracaso de estas terapias de reconversión. Muchas de ellas están documentadas en el libro del activista gay Wayne Basen Anything but Straight:Unmasking the Scandals and Lies Behind the Ex-Gay Myth (algo así como Seré todo pero eso sí, muy macho: desenmascarando los escándalos y las mentiras detrás del mito de los ex gay), donde revela cómo muchos de estos conferencistas que juran haber regresado al camino de la heterosexualidad, jactándose de ser unos rompe-vaginas, en realidad siguen frecuentando bares gays mientras sus mujeres hornean muffins o inhalan Maestro Limpio conforme se deshacen del moho de los azulejos del baño, como sucedió en el escandaloso episodio de John Paulk, uno de los principales voceros de la organización curagays Exodus International.

El 19 de septiembre de 2000, después de dar una conferencia en Washington DC (similar a la que Cohen pretendía exponer en Monterrey), Paulk decidió emprender una caminata nocturna, buscando un sitio de chicas buena onda tal vez. Un parroquiano amigo de Basen reconoció al mismísimo John Paulk robándole besos a un tipo cerca de la barra de un bar gay, de inmediato marcó a Basen, quien estaba a punto de irse a dormir. No había tiempo que perder. Basen se vistió con lo primero que encontró en su camino y salió corriendo rumbo a aquel bar gay de DC. Por fortuna, John Paulk seguía en la barra. Basen lo enfrentó, le dijo que era el mismo hombre quien hacía un par de horas atrás había asegurado el éxito de las terapias de reconversión sexual de Exodus, refiriéndose a sí mismo como ejemplo. Al principio Paulk negó su identidad. Decía a Wayne Basen que lo confundía con otra persona, pero ante la presión, los recortes de periódico que sabiamente Basen cogió antes de ponerse los zapatos, finalmente aceptó ser el conferencista ex gay. En su defensa dijo que no sabía se trataba de un bar gay y simplemente había entrado para usar al baño. Al huir despavorido con la cara pálida, Basen le tomó una foto, que después utilizaría como portada de su libro.

Para Richard Cohen podría ser bastante bochornoso verlo salir de El Wateke…

http://twitter.com/wencesbgay