Interés Público

Otra perspectiva de la transición

El Fondo de Cultura Económica y CONACULTA acaban de publicar el libro Gobierno y administración pública, de Luis F. Aguilar Villanueva. Reúne diversos ensayos publicados en el cambio de siglo (de 1989 a 2011). Algunos bien conocidos en el medio académico mexicano, otros no, su publicación son sin duda un acto feliz: muestran una mirada distinta y significativa a la dominante sobre el cambio político en México y en el mundo.

Si la transición mexicana ha sido vista como un cambio electoral, Aguilar centra su mirada en el gobierno y en la administración pública. Hay aquí una posible paradoja: la perspectiva del autor es en buena medida la tradición liberal, y en nuestro medio dicha tradición ha sido vista como enemiga del gobierno y del Estado. El adjetivo neoliberal, todavía en boga, implica una crítica a visiones que pretenden, supuestamente, dejar de lado al Estado y sus gobiernos para permitir la libre y única acción del mercado y de los sectores privados poderosos.

La paradoja, aparente o real, es uno de los méritos del libro. El liberalismo político lejos de despreocuparse por el Estado, el gobierno y la administración pública los tiene en el centro de su agenda. Pero los ve de manera más fina y crítica que la de muchos de sus adversarios. No busca un Estado grande, obeso. Busca un Estado eficaz. Eficaz en lograr los objetivos de una sociedad, en la solución de los problemas públicos, en la capacidad directiva que sólo los gobiernos pueden tener.

Ciertamente no solo es liberal la tradición a la que es posible adscribir al autor. Hay también pasión republicana en sus temas y en su estilo. Pasión por lo público que recuerda al republicanismo, tradición que confluye con el liberalismo político y constitucional pero que es distinta y distinguible, al menos en sus orígenes.

Aguilar Villanueva es conocido y reconocido por haber introducido en nuestro país, y en parte en la lengua española, dos temáticas sin las que no podríamos pensar la política hoy: las políticas públicas y la gobernanza. Son términos hoy del dominio público, aunque muchas veces quienes los utilizan no tienen idea de su contenido. La segunda parte del libro recupera tres importantes textos del autor sobre política pública. En ellos el lector no sólo encontrará el significado del término: también el contexto en el que surge y en el que llega a México.

Con el contexto queda claro el sentido. Las políticas públicas surgen en los años cincuenta con una preocupación vital: tratar de demostrar que las democracias liberales podían tener gobiernos tan eficaces o más que los sistemas de planificación central, de corte autoritario y totalitario. No es casual que lleguen a México a principios de los noventa, en el contexto de cambios decisivos para el mundo ypara nuestro país.

La tercera parte trata de la gobernanza. La palabra todavía no tiene la difusión que adquirió ya “políticas públicas”. Pero no tardará en ser utilizada por quienes no tienen idea de lo que están diciendo. Evitará esa penosa situación quien lea los ensayos de Aguilar. Distingue ante todo gobernanza de gobernabilidad, conceptos de orígenes y significados distintos. La palabra gobernanza fue utilizada por primera vez en 1989 en un informe del Banco Mundial sobre África. Se refiere al “nuevo proceso de gobernar”.Parte de un “supuesto básico”: que en las actuales condiciones sociales el gobierno es un agente de dirección necesario pero insuficiente”. Le es indispensable la colaboración de diversos actores sociales y económicos.

Ni las políticas públicas ni la gobernanza son una utopía. Son formas limitadas, complejas, imperfectas, de enfrentar a nuestros problemas públicos. Pero son hoy día, muy probablemente, lo mejor que tenemos.