Interés Público

Elogio de un poeta

Enfático, el poeta Juan Bañuelos decía que se sentiría satisfecho de su obra su un solo verso fuera recordado por la posteridad. Los lectores la tenemos más fácil. No sé si algún verso de Bañuelos sobreviva, pero es seguro que como lectores podemos encontrar en la poesía contemporánea al menos un verso que para nosotros tenga pleno sentido. Un ejemplo, de un poeta supuestamente "difícil", ahora que se conmemorará el centenario su nacimiento: "alguien me deletrea", de Octavio Paz (1914-1997).
Este verso del único premio Nobel de literatura mexicano es el último de los ocho del poema "Hermandad". Su búsqueda en Google da 4,530 resultados. No sé si es mucho o poco para un verso, pero no importa: importa lo que el verso pueda decirnos, si tiene algún sentido para nosotros, si vale la pena memorizarlo y repetirlo, si "salva" a la poesía en general o a la de Paz en particular. Con muchos otros, creo, respondo que sí a todo esto. No solo el verso, sino el poema completo:

Hermandad
(Homenaje a Claudio Ptolomeo)
Soy hombre: duro poco
y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba:
las estrellas escriben.
Sin entender comprendo:
también soy escritura
y en este mismo instante
alguien me deletrea.
El verso, y el poema, adquieren más fuerza al ser escritos por un agnóstico como Paz, o por un pagano, como él se consideraba. Escrito por una persona con creencias religiosas tendría menos fuerza. Pero en un pagano no son una respuesta, sino una puerta abierta al misterio, a una diversidad de preguntas que dependen del lector.
El título cambia el sentido del poema. Éste aparentemente describe la experiencia solitaria, radicalmente solitaria, de una persona. Pero esa soledad se diluye con el título. ¿Con quién es la hermandad? ¿Con todos los hombres? ¿Con todos los que han experimentado el vértigo, el vacío, el deletreo presentado en el poema? La dedicatoria puede complicar la respuesta: ¿es la hermandad del poema con Ptolomeo? ¿En qué sentido?
El poema vale en sí mismo, y vale también por los caminos que invita a recorrer al lector, que puede llegar tan lejos como quiera. Dio lugar a una entrevista del entonces panista Carlos Castillo Peraza, que conviene leer o releer. Las respuestas de Paz recuerdan algo que se ha dicho de él, más fuera que dentro de nuestro país: fue un hombre de letras, pero también de ideas. Demostró que se puede pensar en español. Que nuestro idioma no es nada más para escribir ficciones y poesía, sino también para argumentar.
Se dice que el mejor homenaje que se puede hacer a un escritor es leerlo. No es cierto: es el único. El centenario de Paz es una oportunidad para leer y releer su obra. Y tener presente que la poesía no solo se escribe: también se lee. Todo poema requiere de la creatividad del lector.