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Otra tarea: recuperar la confianza

Son las 10 de la noche de cualquier día en la semana en Tampico, Ciudad Madero y Altamira, incluye fines de semana. A esa hora, el panorama en avenidas, restaurantes y centros comerciales (los pocos que se atreven a seguir abiertos) es desolador, una imagen contemporánea similar a un pueblo fantasma que vemos en películas del viejo oeste.

La escena contempla a contadas personas en las esquinas esperando el poco transporte público que circula, mientras un par de vehículos particulares transitan, y los sitios de comida cuenta con tres o cuatro de diez mesas llenas. Son retratos que así de impactantes, en tan solos dos meses se convirtieron en una costumbre obligada. Una prueba inequívoca de que la sociedad en la zona sur todavía guarda sus reservas en reanudar la vida nocturna cotidiana, pese a los resultados y la vigilancia federal que llegó a la región sur de Tamaulipas.Los ciudadanos siguen desconfiados, dudosos, con muchas sospechas. La incertidumbre en salir aunque sea a respirar su ciudad los orilla a mantenerse en casa, su único lugar seguro.

De ahí, el clamor de la iniciativa privada para que se reactive la economía, ese que el mismo coordinador de seguridad Amado Jiménez reconoció ayer que es un enorme pendiente. “No se recuperado del todo”, expresó.Esto se convierte en otra labor más de las autoridades, que el pueblo se sienta seguro, misión que no es sencilla si tomamos en cuenta que la recuperación no vendrá a corto o mediano plazo y que no requiere de grandes inversiones, solo de un programa real, serio, y que acompañe las labores en seguridad que se están presumiendo.Las quejas en redes sociales concuerdan en recuperar la tranquilidad, pero contrasta con “aún no nos sentimos seguros por completo de ir a cenar”, o “tengo miedo a salir”, como otra frase que señala “no quiero exponer a mí familia”.

Expresiones extrañas para un puerto que siempre se caracterizó por la oferta gastronómica y de diversión a altas horas de la noche.Llega más personal de vigilancia, se dan mejores herramientas a los efectivos para que bajen los índices delictivos y van por más parques en colonias, pero los gobernantes tienen como tarea demostrar que hay garantías para que sus habitantes se sientan plenamente seguros y recuperen lo que les pertenece, sus avenidas, sus restaurantes y sus centros comerciales. No olviden eso señores.