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La inversión que no han gestionado

En Tamaulipas sigue la celebración por la aprobación de la reforma energética, la cual autoridades y empresarios ven en ella el bálsamo para rescatar la dañada economía estatal detenida por crisis e inseguridad, afectando las ganancias de los negocios y elevando los índices de desempleo.

Pero mientras tarda los beneficios que dicen con optimismo el gobierno federal y los diputados y senadores que dieron su voto a favor, vendrá con el sector privado entrando a la producción petrolera, gas, energía eléctrica y eólica, se está desaprovechando la gestión con otro tipo de capital que también puede ser provechoso.

La atracción de inversiones en desarrollo inmobiliario, como plazas comerciales o cines, continúa siendo otro pendiente con los habitantes sobre todo en regiones como el sur, donde se va creciendo año con año pero para los habitantes es complicado el traslado hacia la zona dorada y el centro de Tampico, lugares que congregan la diversión en esta región.

Y como ejemplo, hay que ver el nuevo movimiento de Carlos Slim, el nombre más rico de México y quien de nuevo adquirió atención mediática gracias a su equipo el León, campeón de la Liga Mx. 

Ayer inauguró un centro comercial en el puerto de Veracruz que incluye una biblioteca digital (la más grande del país, mencionaron), como un hospital de alta tecnología, un hotel, más universidades privadas y fraccionamientos.

Todo esto se ubica en las instalaciones de una planta de aluminio que estuvo cerrada por 20 años. El costo total del proyecto asciende a 22 mil millones de pesos.

¿Qué se hizo para consumarlo? Gestiones y facilidades para convertir este complejo en abandono en un espacio que será de mucho provecho para los veracruzanos.

Mientras esto pasó en el puerto jarocho, vemos como en esta semana se abordó la problemática de la Isleta Pérez, lugar que antes fue el polo de desarrollo y hoy está en el completo olvido y sin plan de rescate.

En el mismo tono se ve Altamira, con amplio territorio pero con pequeños intentos de aterrizar una inversión de estas características. 

Así, y no solo con Grupo Carso, sino con otros empresarios “pesados” en México, Tamaulipas tiene para ofrecerles oportunidades de poner su capital en estas tierras, y no tener que esperar los posibles beneficios de la reforma. ¿A poco es tan difícil convencerlos?