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El intento fallido del 088

Sábado al mediodía, Fernando caminaba por la colonia Otomí en Tampico, cuando un sujeto intentó robarlo. Portaba una navaja y le pidió todo lo que traía en la cartera, así como una maleta donde llevaba ropa y pertenencias de muy poco valor.

Lo que hizo Fernando fue correr; al sacarle un par de cuadras sacó su teléfono celular y marcó el 088, el número de emergencias que tanta promoción hace el gobierno federal y de Tamaulipas. La persona que tomó la llamada en el C-4 le preguntó de todo a la víctima que desesperada contestaba hasta las preguntas más absurdas, como si era soltero o casado.

Al final y tras 10 minutos en la línea, la recomendación del personal del citado centro fue “para que elementos de seguridad puedan atender su emergencia, primero debe levantar una denuncia ante la Procuraduría (General de Justicia)”. Esto, ya cuando Fernando se metió a la casa de un particular, donde le dieron protección y un vaso de agua para el susto.

Otro caso narrado se dio en Ciudad Madero. Juan Manuel, residente de la colonia Árbol Grande vio cómo unos sujetos se metieron a robar a la casa que se ubica frente a la suya. Eran las 5 de la mañana y de inmediato reportó el hecho a la referida línea. Espero 2 horas a que alguna patrulla apareciera, lo cual jamás sucedió. “Ya duérmete, esos policías nunca vendrán”, le dijo su esposa, a lo cual obedeció.

También en Madero, pero en la Vicente Guerrero, los delincuentes no perdonaron a Alberto. Le quitaron una cadena, su celular y poco más de mil pesos en efectivo, así como sus identificaciones.

“Pedí ayuda en un negocio, me prestaron su teléfono e hice la llamada. No sé cuál fue mi peor error, haber caminado a esa hora por ese sector, o reportarlo a la autoridad porque tardaron más de media hora en contestar y cuando lo hicieron salieron con que no tenían personal para atenderme, que nadie podía ir”, confesó.

Como estos, hay más casos de ciudadanos en la zona sur que señalan la mala operación del número exclusivo habilitado en la nueva fase de la estrategia de seguridad para este estado, a lo que se le puede llamar como un intento fallido.

Sin embargo, ya opera una base de operaciones con personal militar y de la Marina a cargo de la videovigilancia, y nos presumen ser el quinto estado con más llamadas.

Claro, la gente denuncia, pero el retraso está en la atención y la solución del delito. Por eso sigue la desconfianza en corporaciones y gobernantes.