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El imperio contraataca

“En Tamaulipas, parece como si llegó Darth Vader”, explica Carlos Marín, director Editorial de MILENIO al subdirector Roberto López en la transmisión del martes de El Asalto a la Razón, donde el tema fue la llegada del gobierno federal para intervenir en todo el aparato de seguridad pública y justicia de la entidad, ante la situación de inseguridad que rebrotó desde abril pasado.

Una arista más de cómo se ve en el panorama nacional la mano que la administración de Enrique Peña Nieto le ha metido a las autoridades estatales para salir del tremendo hoyo en que está metido.

Y es que el despliegue de efectivos de la Policía Federal, del Ejército mexicano como de la Marina no tiene precedente alguno para una entidad en los recientes años, ni siquiera para el caso de Michoacán donde la aparición de grupos de autodefensa en los poblados y sus enfrentamientos con grupos armados, requirió tanto movimiento con el anunciado desde el pasado 13 de mayo en Reynosa por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.

De ahí, que en todos los medios nacionales tienen la atención puesta en cómo le irá en esta misión de rescate al gabinete de seguridad, ya que no es solo el combate frontal, también es la limpieza de las corporaciones policiacas estatales, incluyendo los ministeriales y hasta la investigación de los funcionarios que el procurador Jesús Murillo Karam dijo se está haciendo.

En pocas palabras, es el arribo de la caballeriza federal, si bien no es toda, una buena parte de la fuerza de vigilancia que hay en el país.

Pinta similar a lo visto en tantas películas bélicas, como -en referencia a la primera línea de esta columna-  la saga de ciencia ficción titulada Star Wars (o Guerra de las Galaxias, como es conocido para la raza) y uno de sus episodios: “El imperio contraataca”.

Por ahí va este reforzamiento en calles, terminales aéreas y portuarias, como en carreteras.

Pero al igual que este envío extraordinario de personal, todo México estará muy al pendiente de los resultados a entregar, pese a que los ciudadanos tamaulipecos son los más interesados en obtenerlos, pues desde 2010 parecen de la violencia. 

Este sexenio quedará marcado por el éxito o fracaso que venga con las referidas  acciones y que dependerá en buena medida de la capacidad en la Segob, la PGR, la Sedena, la Semar y la Policía Federal por dar soluciones. No hay marcha atrás.