Sin código

Un hábito, el perder Fondo Metropolitano

En la revisión que se hizo de los documentos donde el gobierno federal presenta el Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio 2015, que no es más que el gasto que se aplicará en la nómina de las secretarías como en proyectos propuestos por las dependencias, va dejando en claro muchas cosas a las que aspira Tamaulipas, y otras que son cuestionables.

Y es en este segundo punto donde lo más sobresaliente es que Tampico, Ciudad Madero, Altamira, Pánuco y Pueblo Viejo, no fueron incluidos con alguna obra y menos con recursos para el Fondo Metropolitano, algo que ya se ha hecho habitual desde el 2011 a la fecha.

Cuestionable en muchos sentidos, pues por un lado poco sirvieron las reuniones que desde principio de las administraciones sostuvieron los tamaulipecos del sur, Gustavo Torres Salinas, Esdras Romero y Armando López, con sus homólogos norveracruzanos Ricardo García Escalante y Manuel Cuan, que vislumbraba en un principio un panorama prometedor.

En las formas cometieron errores. El primero, y quizás elemental, no definir con claridad la obra a la cual le apostaban para el rescate del recurso federal, cuando el resto de las zonas metropolitanas ya tenían con meses de antelación su proyecto.

Otro, fue la poca consulta y el nulo acercamiento con los diputados federales. Fue un desperdicio tener tan cerca a Zita Pazzi, quien como secretaria de la Comisión de Desarrollo Metropolitano en el Congreso de la Unión jamás fue citada a uno de los encuentros de los ediles. Ella misma advirtió que las cosas no se estaban haciendo como las reglas de operación marcan… y ahí las consecuencias.

Ahora, por todos lados llueven argumentos y justificaciones, pero de que está complicado recuperarlo, por los tiempos y los requisitos, lo está.

Ni hablar, eso de andar perdiendo cada año el Fondo Metropolitano ya se convirtió en un hábito.

Por mientras, la Federación le tiene apartado a la entidad 13 mil millones de pesos para ejecutarse el próximo año, de los cuales $1,776 millones se invertirán en la tan descuidada y todavía peligrosa Refinería Madero, más 735 millones de pesos a API Altamira y 101 millones para el puerto de Matamoros.

En este último tema, está mostrado que ante la aprobación de la reforma energética, la planta de Pemex y los puertos serán los primeros beneficiados, esperando qué más se consigue en el cabildeo con legisladores.