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¿Quién le entra a rescatar la Isleta Pérez?

Conocer a fondo las entrañas de la Isleta Pérez debe ser para quienes habitan en el sur de Tamaulipas un paso obligado para conocer un poco la historia de Tampico. Su olvido, su deterioro, su imagen ruinosa es el fiel reflejo de lo que ha pasado en los últimos 40 años, donde el tiempo se ha detenido.

El lugar impone, no solo por toda la infraestructura, también el ambiente es denso, pesado. La costumbre de más de 18 mil personas que diariamente no lo hace percibir, pero es cuestión de al menos intentar acercarse a la que fuera la zona industrial más importante del puerto para entender su actualidad.

“Es como un pueblo fantasma”, declaran habitantes que por años vieron ese esplendor que se contagiaba día a día. “Esto estaba lleno de vida, había mucho movimiento, la gente venía con entusiasmo a trabajar. Ahora hasta le pensamos en salir, sobre todo en la noche”, mencionan.

El contexto histórico señala que en 1912 fue cuando la zona tuvo su crecimiento. Llegaron empresas extranjeras ferroviarias, refresqueras, jaboneras, cafeteras, purificadoras de agua, además de convertirse en el bunker del Gremio Unido de Alijadores, el organismo obrero más importante que Tampico tuvo en el Siglo XX.

No solo eso, también fue el paso obligado de personas y coches por el Paso del Humo, antes de existir el puente en 1989. También hubo espacio para la diversión, una Plaza de Toros y el legendario Parque de Beisbol. “Sobrevivió a dos inundaciones, pero fue a partir de los setentas cuando vino su debacle”, afirma el cronista Marco Flores.

Ahora, el Ayuntamiento de Tampico tiene un plan para reactivarlo. Lo primero fue rehabilitar la zona habitacional, pintar las bardas, quitar la basura y los autos chatarra, dotar de alumbrado, pavimentar y remodelar la capilla de la Virgen del Carmen. Todo esto debe quedar para Semana Santa.

“Es una primera etapa, ya que la segunda es la más importante, que es recuperar las bodegas y que se pueda incluir en un proyecto turístico que venga a complementar dos proyectos más, la reconversión del puerto como el Paseo de la Cortadura”, indicó la directora de Turismo Elvia Holguera Altamirano.

Y la alcaldesa Magdalena Peraza acota. “Hay que buscar a un empresario de mucho dinero que le venga a entrar”. Ese es el principal asunto, ¿quién le entra, quién será el atrevido para rescatarlo de este abandono? Aquí todos deben participar, los tres entes de gobierno y la iniciativa privada: Al menos ya se dio un primer paso.