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El desinterés en Transporte Público

Da risa saber que tan solo en un año, la Delegación de Transporte Público en el sur de Tamaulipas fue duro sobre los choferes. En aquel 13 de enero emprendieron la “ofensiva” ante quienes subieron de forma ilegal la tarifa oficial de 8 a 10 pesos, y fue ante las reiteradas quejas de la ciudadanía como reaccionaron.

De ahí en fuera y en voz de los propios concesionarios, esa vigilancia fue efímera. Estamos a unos días de llegar a agosto y es la única referencia que la dependencia (quien le rinde cuenta a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente del gobierno del estado) ha hecho a favor de los usuarios.

Lo peor es que la ya referida acción no causó un efecto. Las denuncias persisten, casos de abusos de los conductores en el trato como en la forma de manejar, en los accidentes que han provocado y algunos fatales, en el mal estado que traen las unidades, en que no respetan ni los altos… y así le podemos seguir con la amplia lista.

Otra, que se le ha dicho a quienes ponen de su dinero para ofrecer el servicio que hacer las revisiones les cuesta trabajo, porque se carece del personal y con lo que hay pues no alcanza.

Qué decir de la revista mecánica, que dicen es muy efectiva, o así la presumen. Si es así, ¿por qué seguimos viendo chatarra habilitada en las rutas o bien taxis circulando algunos sacados de una película de terror?

Digo, porque dejarle todo a los tránsitos como que no, suficientes problemas tienen en su organización y con la sombra de ser corruptos como para que les digan que pongan orden. Además de que tienen un alto déficit de elementos.

Mientras tanto, en las oficinas ubicadas sobre la Avenida Hidalgo impera la indiferencia, el desgano, las ganas de solo cumplir con las horas de trabajo, de quedarse en el clima o bien no exponerse a la lluvia o al frío cuando es la temporada. Se hace más por el papeleo y checar la tarjeta de entrada y salida.

Total, si las situaciones se presentan es porque hay una excusa idónea, el dueño deja que cualquiera tome el volante y no le pregunta por su experiencia, porque no hay cultura vial, o por mil cosas más que se argumentan para salir de paso. Al menos esas han sido declaraciones de Héctor Morales Mireles, quien en el papel dirige esta oficina, misma que goza de un “merecido descanso”.

Ojala este lunes que vuelvan de vacaciones vengan bien descansados y con el chip de ponerse a trabajar, porque ha sido más su valemadrismo que los resultados.