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¿Qué celebrarán los petroleros?

En Ciudad Madero hay que remontarse a la década de los Ochentas para entender la relevancia que tuvo el petróleo en todos los ámbitos de la zona sur de Tamaulipas. Tener la refinería trabajando a todo vapor era una muestra de orgullo, ser un obrero se convertía en un lujo, era como el corazón que mantenía y  movía a miles de familias y donde lo que menos faltaba era el dinero.

Fueron tiempos de bonanza, no solo había mucho trabajo, se generaba una economía activa, muchas colonias se transformaron, surgieron muchos espacios de recreación familiares y hasta en el deporte profesional se involucraron.

Casi todo lo que venía de Petróleos Mexicanos causaba efecto, apoyado por un líder sindical que decía qué sí y qué no se hacía, dictando prácticamente el rumbo que tendría la región en los ámbitos antes mencionados, algo que ningún gobernador o alcalde fue capaz siquiera de emularlo. Más de 30 años años después, las cosas cambiaron.

Hoy, ese auge petrolero no es más que parte de un anecdotario. La situación que vive la llamada “Empresa productiva del Estado” es contradictoria, casi como una película de terror.

Hay incertidumbre entre la clase trabajadora porque esas plazas de tantos años se pierdan, la planta no trabaja al cien por ciento de su capacidad y la muestra se da en los barriles de crudo que se producen al día, muy apenas rebasa el 60 por ciento de su límite.

A esto agregamos que los recortes presupuestales programados para este año (100 mil millones de pesos anunció el director José Antonio González Anaya) tiene en vilo la reconfiguración del centro refinador, que además de no producir es inseguro y un accidente puede ocurrir en cualquier momento.

Ya ni decir que con la reforma energética aprobada desde el 2014 el panorama vislumbraba modificaciones en el entorno, sea para el obrero de planta, contratista o plataformero. Hasta los proveedores y las empresas extranjeras se están viendo afectadas, cuando el precio del barril anda en niveles no deseados.

También la lleva, aterrizando el caso en esta entidad, a los municipios. Los reajustes de la Federación causan efecto en proyectos carreteros, portuarios como el de Matamoros, en los recursos por Participaciones y el Fondo de Hidrocarburos y en los apoyos directos que la ex Paraestatal otorgaba.para ellos. Parece el umbral del apocalipsis.

Mañana es 18 de marzo. No hace mucho se festejaba en todo el país la Expropiación decretada por el Presidente Lázaro Cárdenas del Río. Ahora y todos estos problemas, ¿qué celebrarán los petroleros?