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Las carencias que desnuda la refinería

Bonito festejo por su Centenario está teniendo la Refinería Madero. La planta ubicada en el sur de Tamaulipas, a la que autoridades de Petróleos Mexicanos vislumbran que tendrá un gran papel con la llegada de la reforma energética, tuvo de nueva cuenta un percance que resultó ser la nota del día a nivel local y estatal, con muchos comentarios en el resto de México.

El incidente que se suscitó en el tanque de almacenamiento de MJN-T-510, prácticamente lleno de combustible, representa en la estadística el noveno hecho fuerte que el centro refinador registra desde agosto del 2012, pero una vez más, desnudó las carencias en los sistemas de alerta hacia la población como la falta de organización y capacidad del personal de emergencia.Fueron las familias cercanas como los usuarios de redes sociales quienes advirtieron el fuego durante la noche del martes, señalando el mismo problema que pasó en los anteriores acontecimientos: nadie los alerta, nadie les dice qué deben hacer en una emergencia, y nadie los ha educado a qué acciones emprender o cómo reaccionar.Porque todos los simulacros que Pemex presume hacer no vinculan a los ciudadanos, y si es así, son a pocos.

Clara muestra de la mala organización manifestada en cada explosión.Y si en la prevención hay omisiones, es más preocupante la capacidad de reacción para el control inmediato de cada incendio,  Ayer la ayuda les llegó de todos lados, federales, marinos, bomberos, y hasta equipo de emergencia de la paraestatal de Reynosa, Cadereyta y Poza Rica, buscando sofocar el fuego que todavía persistía. Caray, sólo les faltó traer a “Aquaman”.Es cierto, no ocurrió una tragedia mayor, pero basta recordar que en la propia Refinería Madero falleció un trabajador por un altercado el 15 de septiembre del 2012, y que en ese mismo año en Reynosa fallecieron 33 personas.

Dos fuertes lecciones de las que no se ha podido aprender, o no se ha querido.Por cierto, quienes promueven la reforma energética (no cito gobernantes o partidos, ustedes saben quiénes son) jamás tocaron la prevención de siniestros para los ciudadanos. ¿Qué tal?Sin caer en el alarmismo o pesimismo, pero con esta tendencia es más fácil que acabemos como Pompeya (aquella mítica ciudad de la antigua Roma enterrada por la erupción del volcán Vesubio) a tener una refinería segura para su personal y las colonias cercanas.