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Un año de muy pocas novedades

Hace un año se vivía la resaca de las elecciones para la renovación de las 43 alcaldías de Tamaulipas como del Congreso del Estado, resultados que arrojaron una victoria del PRI en la mayoría de los municipios, logrado recuperar Tampico, pero cediendo al PAN dos ciudades grandes como Nuevo Laredo y Matamoros, más otros 6 ayuntamientos.Lo anterior, ameritaron comentarios de las ahora autoridades el pasado lunes, haciendo un balance de lo obtenido tras aquella jornada del 7 de julio del  2013, como también hasta improvisadas celebraciones por la victoria obtenida, recordando que ellos comenzaron a operar el 1 de octubre.

Pero en esa retrospectiva, con el paso del tiempo la mayoría de los alcaldes mantienen muchas cosas por deberle a los ciudadanos que resultados tangibles, cuestiones que incluso sus gobernados reclaman en las calles, comentan con sus familiares y amigos, y aprovechan las redes sociales para manifestar su inconformidad.Uno de esos asuntos son las pocas obras que los ayuntamientos han ejecutado o están planeando en el corto y mediano plazo. Lo que se ha puesto en marcha son proyectos heredados de la anterior administración (o anteriores), como las que el gobierno del estado y federal  tenían destinadas desde antes que la ciudadanía eligiera a sus nuevas autoridades.

También está la inseguridad que se recrudeció en este año y que si bien no es algo nuevo, se ha convertido en un dolor de cabeza para los ediles, limitados tanto en el poco personal asignado a la vigilancia de colonias, negocios y escuelas, y hasta de combatir a los grupos delictivos. Lo peor les vino cuando se decidió la evaluación de los tránsitos, pues se le cayeron los ingresos por multas, más el gasto que representará la liquidación a los que no acrediten las pruebas de control.Y entre la crisis que (ellos argumentan) van enfrentando por la falta de recursos federales y las deudas, se eleva el gasto en nómina y en las compensaciones de funcionarios, pese a que han recortado personal.Así han estado cada uno de los presidentes municipales tamaulipecos. No hay mucho qué presumir o qué destacarles como novedad en estos 9 meses al frente, aunque todavía les queda tiempo para trabajar.  La realidad, desde Nuevo Laredo hasta Ciudad Madero, es que nadie ha estado a la altura de las expectativas que se crearon tras ganar las votaciones.