Sin código

Verano 2014, marcado por la tragedia

Se cuentan las horas para que termine oficialmente las vacaciones de verano en el país. La mayoría de la gente está enfocada en los pendientes de los útiles escolares, muy pocos siguen fuera de sus lugares de origen en plan de turismo. En el caso de Tamaulipas no es la excepción.Sin embargo, al consumirse este período de descanso escolar, hay una marca sombría y tenebrosa que se plasmó en la imagen no solo de quienes viven en Tampico, Ciudad Madero y Altamira, sino también hacia el exterior, que fueron los hechos violentos que se generaron en el último mes y medio.El asesinato de la niña Melany Viridiana Gómez Ramón y la familia regiomontana que “desapareció” en su travesía por carreteras de la entidad, agregando el par de incidentes en Refinería Madero, con muertes incluidas, dejaron muy mal parado al estado. Fueron golpes inesperados como durísimos, más cuando se esperaba que la época sería el bálsamo económico para obtener las ganancias que los visitantes dejarían en cada uno de los puntos de recreación, particularmente la zona sur.

Lo anterior, directa e indirectamente, generó el temor de la gente por venir, surgiendo una controversia en cuanto a los números reales. Por un lado, el dato oficial nos dice que hubo más de 1 millón de personas; que en Tampico y Ciudad Madero el flujo de vehículos de Nuevo León, San Luis Potosí, el Distrito Federal y Coahuila era constante.Pero la otra cara de la moneda la dieron los beneficiarios directos. Hoteleros, restaurantes  y prestadores de servicios saliendo a aclarar que los resultados no fueron los esperados, hubo menos cuartos ocupados, las visitas a la ex Aduana de Tampico (por poner un ejemplo) cayó comparado con el año pasado, y la iniciativa privada local recalcó que en sus arcas se vieron contadas ganancias.Lo más preocupante son las señales que se enviaron al exterior, de ser un estado poco confiable y con muchos problemas, de que pasan más las cosas malas que las buenas.

¿Cómo cambiar esto en tan poco tiempo y ante las situaciones que se generaron? ¿Cómo hacerle entender al resto del país que son “hechos aislados” y de ahí en fuera todo está en paz? Triste pero cierto, el esperanzador verano del 2014 que pintaba para mostrar el potencial turístico de Tamaulipas, terminó marcado por la tragedia que se impuso por amplia contundencia.