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Triunfo de la sociedad

Dentro de todo lo malo que estuvo surgiendo desde el sábado pasado con los hechos conocidos en la zona sur de Tamaulipas, lo más destacable (y hasta histórico) fue el actuar de los ciudadanos de la región, quienes no solo dieron reportes de lo que sucedía en colonias y avenidas, sino que su constante, firme, en muchos casos desesperante pero entendible reclamo, provocó una reacción de la autoridad local y estatal, del cual no se había tenido registro en muchos años.

Siendo las redes sociales el principal abastecedor de los acontecimientos durante día, tarde y noche, la mayoría de los mensajes tanto en Facebook como en Twitter, generó un interés que trascendió más allá del estado -Tampico fue Trending Topic en México por 3 días- al tomar la labor de informar al instante, incluso, llamando a que las dependencias correspondientes se activaran.Y fue ante esta presión que vino una reacción.

Tanto en rueda de prensa y en cuentas oficiales de los municipios en Internet (que por fin conocimos que estaban vigentes) conocimos lo que ya se había adelantado, pero con un poco más de detalles.Ya con la atención nacional puesta en la localidad, la continuación de la historia siguió en la misma tónica durante lunes y martes: usuarios reportando, alertando, compartiendo testimonios, y sobre todo pidiendo el esclarecimiento de los hechos, señalando que no había transparencia ni la oportunidad de funcionarios de avisar sobre situaciones de riesgo.Otro punto más a su favor.

No hay discusión alguna, lo registrado recientemente es motivo para que jóvenes y adultos de Tampico y Ciudad Madero pueden salir a presumir a las calles, para escribirlo en un libro, o bien para comentar a sus nietos como anécdota.

Fue, y por mucho, el momento más palpable en que la ciudadanía de esta región sur del estado exigió a sus gobernantes actuar ante los hechos, y que estos últimos tuvieran que responder.Aún y cuando alcaldes o funcionarios insisten en el mal uso de estos medios, también deben reconocer que ante tanta insistencia y el ruido provocado, fueron orillados a aparecer.

Los habitantes de Tampico y Ciudad Madero mostraron lo que son capaces en instantes de gran apremio, y que cuando pueden, obligan a trabajar al gobierno que sea. Así, existe un contundente precedente; en pocas palabras, se dejó en claro quién manda a quién.