Sin código

Reciben a turistas… con baches en avenidas

Una de las imágenes que cada ciudad en México y en el mundo debe cuidar son la de sus calles. Su estado, señalización, fluidez y facilidad para lograr a los sitios importantes cuenta mucho cuando se habla de las zonas urbanas que le apuesta en serio al turismo, a recibir miles de personas que por descanso o por negocios las visitan. Desgraciadamente, éste no será el caso de Tampico, Ciudad Madero y Altamira.

Basta hacer en este momento los recorridos por las principales avenidas, los accesos al sur de Tamaulipas, donde te puedes dirigir a la zona dorada, al centro, a la laguna del Carpintero, a Playa Miramar.

El común denominador es desprendimiento del asfalto, tramos cuarteados, alcantarillas destapadas, las líneas que definen los carriles despintadas y hasta invisibles para el conductor. Y para agregarle, algunos semáforos que a duras penas están prendidos.

Qué lamentable es pasar por una Avenida de la industria maltrecha, que ni por su importancia en todos los sentidos (paso de mercancías, movilidad de ciudadanos locales y foráneos) se le ha dado la atención requería en los recientes años.

Lo peor es cuando te toca pasar por la Hidalgo, la arteria vial emblemática de esta localidad. Desde el aeropuerto hasta la calle Altamira, se cuentan hasta por centenas los hoyos de diferentes tamaños, no importa si vas en la ruta de velocidad alta, media, baja o por las laterales.

Y con culpa compartida, el bulevar Adolfo López Mateos no se queda atrás. El tramo entre la 16 de septiembre y Ejército mexicano se salva, pero de ahí en fuera da pena, y aún más la ahora llamada Rodolfo Torre Cantú (antes la avenida Tamaulipas) se ve muy deteriorada a tan solo 100 metros de la playa, mismo caso que la Francisco I. Madero.

Pueden decir que no es tanta la afectación, que la llanta o el vehículo completo no se va a quedar en un bache, pero tampoco hay que tener auténticos cráteres en los carriles para hacer este señalamiento. Es simple cuestión de estética, de lucir, de mostrar la cara buena, y cualquier municipio al menos tiene la obligación de hacerlo por sus servicios básicos.

Esta vez le fallaron a nuestras autoridades el tema. Terrible omisión a un asunto del cual el turista que venga en estos días no se le va a olvidar en mucho tiempo, más cuando vaya a plantear si quiere volver. Digo, porque en el pasado no muy lejano, y sobre lo que fuera, había calles presentables en esta época.

Entonces, ¿qué pasó esta vez.