Sin código

El PAN y un 2014 de terror

El 2014 tendrá que ser, por mucho, el año más complicado para el Partido Acción Nacional. Cuando se pensaba que había tocado fondo ante la abrupta derrota que sufrió en la votación para la Presidencia de la República, luego de 12 años en gobernar México, vienen más y más traspiés que su militancia provocó y toleró.

Ese caso de decadencia se plasma en Tamaulipas, pese a ser la entidad que mejores resultados arrojó en el 2012.

Primero, dividido por la contienda que se vivió con mucha intensidad para renovar el Comité Ejecutivo Nacional. Tan polarizado pusieron el ambiente Gustavo Madero y Ernesto Cordero, que más allá de crear una democracia solo sacaron a flote rencillas entre sectores que solo buscan llevar agua para su molino. Desde aquí arrancó todo.

Le agregamos que con la renovación de los cabildos, salvo en 8 municipios como Nuevo Laredo y Matamoros donde fueron ganadores, en los demás se mantienen en una postura demasiado conservadora, y no por su ideología, sino por sus ganas de ser una fuerte oposición.

Complacientes, indiferentes, adormilados… Hay más adjetivos que se pueden agregar para referirnos a sus regidores, quienes en otros años eran más aguerridos.

En Altamira se meten en un conflicto por la directiva municipal blanquiazul. El desenlace, el comité se termina convirtiendo en delegación.

Lo de ayer fue el colmo, consecuencia de malas decisiones y una falta de planeación y ejecución para sacar sobre la marcha estas eventualidades.

Y es que todo data con la licencia de José Alberto López Fonseca, cuya idea fue amarrar una diputación plurinominal que conciliar con los grupos que se formaron y que marcaron su territorio.

Después, la formación de la coordinación de elección interna que se hizo sin el total acuerdo de los consejeros estatales, todo se hizo rápido y erróneo.

Aún y con impugnaciones de militantes, se lanzó la convocatoria para buscar titular del Comité Directivo Estatal, se registraron tres aspirantes y cuando estaban por cumplir los 15 días de proselitismo, el Tribunal Estatal les echa para atrás dicho proceso.

Lo peor, tampoco hay un consenso sobre los candidatos a las diputaciones federales, menos sobre en qué distritos aplicar la equidad de género.

Vaya forma de cerrar el 2014 para el PAN en Tamaulipas. Este año ha sido de terror.

Pese a estos problemas, varios se atreven a soñar con el 2016, con la grande.