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PAN no puede ir solo en 2016

El tema de la Mega Alianza que intentan formar partidos de oposición en Tamaulipas comienza a generar muchas opiniones. En el caso del Partido Acción Nacional, considerada la segunda fuerza política en el estado después del PRI, dice sentirse capaz de ser protagonista único y principal de una alternancia en el poder que jamás se ha vivido en este estado.

Saliendo de lo que fue un proceso interno para renovar al Comité Ejecutivo Nacional que al menos pudo pasar tranquilo, el blanquiazul ahora bajo la cabeza de Ricardo Anaya tiene marcados muchos objetivos en el asunto electoral. El 2016 es una prueba importante de saber qué tanto se recuperaron o no tras lo sucedido este año.

Y sabiendo que el PRD (con quien ideológicamente no comparten muchas cosas) abrió el sendero para conformar esa alianza entre todos los contrarios al partido oficial en estas tierras, como Movimiento Ciudadano, Morena, quizás Encuentro Social, y si libra el problema del registro el Partido del Trabajo, para el PAN esto divide algunas opiniones.

En la frontera hay un acuerdo de ir en conjunto, a excepción del grupo que está en Reynosa, en el sur la cosa está dividida y en el centro dicen que son capaces de ir solos, como menospreciando la propuesta.

Hay una cruda realidad para el panismo tamaulipeco, el que ahora dice sí estar muy unido y curando los pleitos y divisiones que han cargado recientemente. No puede ir solo, no le conviene.

La derrota sufrida el pasado 7 de junio le dejó esa clara lección a la institución política que liderea César Verástegui pero cuyo manejo está en manos del senador Francisco García Cabeza de Vaca. La diversificación de más propuestas y ver como otros adversarios fueron creciendo (Movimiento Ciudadano lo desplazó en Ciudad Victoria) fue perjudicial, al grado que el priismo se adjudicó el carro completo.

Los miembros activos y adherentes deben pensar bien. Presumen que de todos los que integran el grupo opositor tiene a los mejores perfiles, otro asunto del cual tendrán que discutir mucho y negociar demasiado, por aquello de que a Carlos Canturosas, alcalde de Nuevo Laredo, hay muchos que lo prefieren.

Así, el peor error que puede cometer el PAN en Tamaulipas es caer en la soberbia, en sentirse superiores, en despreciar esta invitación que el perredismo le hace y donde otros partidos replican a favor. El problema es que la aceptación de los militantes no será sencilla, varios están cerrados a que esto no suceda, y desgraciadamente, es más por el orgullo que por la razón.