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Miramar y sus problemas sin solución

Cada vez que un lee o escucha los discursos donde nos venden que Playa Miramar es uno de los destinos turísticos importantes de México (tercero por carretera, según las estadísticas), surgen más problemas en el llamado máximo paseo turístico de la región.

A esta fecha, cuando quedan dos meses aproximadamente para la época más fuerte que Tampico y Ciudad Madero viven en materia turística, la Semana Santa, y en donde los hoteleros están haciendo un enorme esfuerzo para atraer más visitantes en este año, existen pendientes hasta en sus alrededores que ninguna autoridad ha dado solución.

Los puntos malos son diversos, enumerados hasta el cansancio por prestadores de servicios, el sector comercial y los habitantes cercanos.

Carga una imagen de inseguro porque la vigilancia es poca, aún y cuando está cerca la Primera Zona Naval y estuvieron elementos de la Policía Federal y Estatal en un hotel.

Esto, lo hace poco atractivo para el capital privado, son contados los negocios abiertos, algunos hoteles logran sobrevivir en temporadas bajas, mientras otras estancias están en abandono.

Lo poco que se hizo, como unas escolleras más vistosas, fueron vandalizadas. No hay fecha ni recursos para una reparación. Al menos se trabaja en el Bulevar Costero, el asunto es cuánto va a durar en buenas condiciones.

Además, la carencia del drenaje de colonias aledañas hace que aguas negras recorran metros y metros hasta llegar a la zona de las palapas.

Caso tras caso, lo preocupante es que solo el trabajo está de un solo lado, de quienes tienen las  inversiones establecidas y son los principales perjudicados si falta el turista, los integrantes del ramo hoteles. El tiempo está avanzando, pero no se ve cómo o por dónde se puedan dar soluciones.

Olvídense de la inseguridad, ya se fue la Gendarmería y el personal estatal y militar es insuficiente. De lo económico aún hay crisis y para los dueños del dinero no es atractivo invertir por solo tres o cuatro días de ganancias. Y de remediar la infraestructura la cosa está peor, porque tampoco hay recursos, solo meras intenciones de la autoridad.

Recordemos que es año electoral, y si pensamos muy mal, el interés estará enfocado en las campañas y en coleccionar votos, que en brindarle la mejor atención al visitante.

Como dato, la Secretaría de Turismo dejó fuera del Plan Nacional de Infraestructura a Playa Miramar, no hay proyecto de aquí al 2018. Y no se equivocó.