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Llega muy tarde plan de investigar a los candidatos

La  investigación de bienes como la evaluación en todos los sentidos que el PRI hará en sus potenciales candidatos en Tamaulipas no parece ser una mala idea, tomando en cuenta que en estos días la clase política nacional pasa por una de sus peores crisis.

Pero también esa revisión “con lupa” que ayer dijo el delegado del CEN tricolor en el estado Jorge Parcero hará a sus aspirantes, no garantiza en lo absoluto ni el triunfo como tampoco una garantía para la ciudadanía de que los perfiles que se propongan cumplan.

Y es que aquí en todos los frentes políticos deben entender que esa mala imagen que se tiene con la sociedad no se quitará de la noche a la mañana, mucho menos con el polígrafo, con la declaración patrimonial, ni con una contundente evaluación… ni tampoco que vengan el FBI, la CIA o Interpol a decir que son los más limpios y honestos.

Aclaro, el señalamiento a esta iniciativa no va porque se trate de este partido, históricamente señalado como lo peor que hay en el país por su trabajo en la función pública, sus resultados, su apertura a la crítica y la honestidad de sus actores.

Cualquiera que la haya propuesto, PAN, PRD, PT, PVEM, Nueva Alianza, Movimiento Ciudadano, Morena y los nuevos, tienen mucha tarea para atraer a un electorado cuya etiqueta es ser muy apática cuando se trata de ir a las urnas en grandes cantidades, más aún en las elecciones intermedias donde se juega muy poco.

Esto es muy simple, los recientes sucesos han provocado en la población un descontento general hacia los funcionarios y partidos, acusados de que el país en materia de seguridad, de generación de empleos, de crecimiento económico, de justicia social, de combate a la pobreza y de transparencia está por los suelos, sin importar la procedencia ideológica de los gobernantes.

No por algo persisten las manifestaciones en las principales ciudades, ya sea por las desapariciones forzadas, porque fallan los servicios básicos como la basura y el agua potable, o incluso cuando afectan negocios o el sustento de vida. Las autoridades son las responsables absolutas, aunque en ciertos casos no sea así.

Otra cosa sería si el servidor público hiciera lo que le corresponde, atender las necesidades de los gobernados, manejar bien las finanzas, ser autocrítico y sincero con lo que hizo o dejó de hacer. Con eso, no habría necesidad de tanta observación.

Esta propuesta de investigar a candidatos no es mala… pero llegó muy tarde.