Sin código

Internet en tiempos electorales

Las redes sociales han sido parte importante de la campaña electoral de los partidos políticos como también en fijar posturas de los usuarios sobre la situación que vive la zona sur, Tamaulipas y México. Herramientas como Twitter, Instagram y Facebook (las más populares) sirven también como denuncia, para exhibir al político y funcionario que no hace bien su trabajo.

En las dos últimas elecciones federales el activismo a favor como en contra es asunto de cada día. Un comentario fuera de lugar, una acción u omisión, y el descubrimiento de actos de corrupción son comentados y utilizados de mil maneras, elevando los bonos como también bajándolos.

Pero es un hecho también que en este país la mitad de la población desconoce estas plataformas, y por lo tanto, estos contenidos. En un estudio de Asociación Mexicana de Internet, hay 53 millones de personas con acceso al ciberespacio a través de una computadora, por lo que no existe un precedente exacto de la influencia que los sitios web y sus aplicaciones móviles pueden tener en el electorado.

Lo anterior se plantea debido al constante flujo de información, encuestas, opiniones, caricaturas, memes y demás métodos cuyo objetivo es hablar mal de un candidato, de un partido o de un gobierno.

Como por ejemplo, y bien elaborado, está la página en Facebook llamada “Discapacitados mentales del sur de Tamaulipas”, donde con fotos exponen cómo los servidores públicos ocupan los estacionamientos de este grupo de ciudadanos así como el bloqueo a las rampas.

El internet ha dado espacio a la burla, al sarcasmo, como también al desprestigio. Esa batalla convertida en ataques se hizo atractiva pero fue más por el morbo (confundido en muchos casos con la polémica) que por debatir sobre qué ofrece el aspirante para mejorar su distrito o qué ley traerá más beneficios.

Otro punto que llama la atención es qué tanto participarán todas las voces, que por medio de un teclado, una tablet o teléfono móvil alzan la voz, es decir, plasmen en las urnas su descontento, decepción, furia, rechazo y cualquier adjetivo en contra de sus gobernantes, de las acciones de los partidos, del convencimiento o no de los candidatos.

¿Cuántos usuarios que tanto se quejan y señalan, pondrán en la boleta ese castigo hacia los actuales gobiernos? Ahí es donde se debe mostrar su enojo contra los tres niveles de gobierno, no detrás de una pantalla.

Yo deseo que todos vayan y voten, pero el desinterés es demasiado grande. Ojalá me equivoque.