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Impuestos vs propósitos

Ya estamos en el 2014, el año que desde hace semanas se nos viene cantando que será el más importante de la época reciente de México luego de las modificaciones en materia hacendaria, energética y educativa, y desde ayer varios impuestos se están aplicando como aquellos a bebidas azucaradas, alimentos a mascotas y al pasaje del transporte foráneo.

Y entre tanto choro de que “ahora sí nos va a ir mejor” o “esta vez sí creceremos”, como esa tradicional frase acuñada en los políticos de que “los ciudadanos no se verán perjudicados con el IVA”, el mexicano promedio tendrá que esforzarse para cumplir con su lista de propósitos personales, tanto en el aspecto laboral como familiar.

Esta vez, objetivos como bajar de peso, hacer más ejercicio, superar las metas en el trabajo que le permitan un mejor bienestar, poder viajar y tener más contacto como una mejor relación con familiares y amigos, pasan a segundo plano cuando lo que está en juego es parte de sus recursos económicos que irán directos al fisco. 

El escenario previsto desde la aprobación de la “miscelánea fiscal” avalada por diputados y senadores se convierte en tema que los mexicanos tienen que afrontar, en su mayoría con un  amento al salario mínimo que no llega a los 70 pesos diarios, cuando comparado con los Estados Unidos la paga por hora trabajada en el vecino país es de 8 dólares, que traducido a nuestra devalada moneda es 60 por ciento más.

De entrada hay una desventaja, más cuando en muchos casos el esfuerzo no es bien recompensado, contando también que además del IVA a tal y cual producto, se da otro aumento a la gasolina, generando alzas en los productos básicos.

Sí, es un tema que cada año sucede, pero no se había registrado tantas cosas de un solo golpe, detalle que las autoridades se les olvidó medir.

La única duda es si con tanto impuesto realmente el gobierno podrá darle a sus gobernados la calidad de vida prometida, porque son más las sospechas de que la burocracia federal, estatal y municipal, especie acostumbrada a hacer nada y ganar bien, sean los verdaderos beneficiados que el pueblo.

Tenemos en puerta un 2014 que con este asunto habrá mucho por contar.

Un usuario de redes sociales escribió ayer una receta única para tener éxito este año: “trabaja más pinche huevón y haz menos San Lunes”.