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Hora de la IP para aportar a la zona sur

El tema del Acuario de Ciudad Madero ha resultado polémico. Desde hace más de 6 años el proyecto se ha intentado impulsar, pasando dos administraciones estatales, tres alcaldes, y parece que llegaremos hasta octubre del 2016, ya con un nuevo período en la administración pública en Tamaulipas como en el municipio, para que logren consolidarlo.

Y también la discusión es si Playa Miramar requiere esta obra, tomando en cuenta los rezagos en infraestructura, servicios y oferta hotelera, donde otros destinos como Cancún, Los Cabos, Acapulco, Mazatlán y el puerto de Veracruz los supera ampliamente en dichos puntos. 

Al oficializarse por el gobernador Egidio Torre Cantú en su encuentro con cámaras locales el pasado martes, que arrancar con estos trabajos en lo que resta de sexenio “está complicado”, por lo que no habrá dinero público, ahora el balón se encuentra de lado del empresariado en materializarlo.

Hablamos de esos patrones, dueños de comercios grandes, medianos y pequeños, de las industrias, los que representan a las marcas nacionales y trasnacionales en la región, cuya producción, distribución y parte de sus ventas son gracias a sus empleados que viven en esta Zona Conurbada, su mano de obra.

Particularmente en Tamaulipas, hay una marcada tendencia. Aquí se pide que todo lo aporte la autoridad, sea federal o estatal, sobre todo cuando se trata de obras con enfoque comercial, y en la mayoría, con mucho o poco recurso, los gobiernos se hacen cargo. Una historia constante y casi eterna, aún y cuando han pasado generaciones de empresarios, algunos de ellos entrando en la función pública.

Pero esto contrasta lo que sucede en otros estados (Nuevo León, Jalisco, Quintana Roo, por citar algunos ejemplos) donde el capital privado levanta la mano, no espera a que un presidente o un gobernador dicte línea, ellos dan el paso al frente, gestionan, invierten, convierten y obtienen resultados favorables.

De ahí, que son voz fuerte cuando de exigir se trata, pues con justo derecho activan a sus sociedades generando empleos, mueven sus economías con dividendos favorables.

La iniciativa privada del sur de Tamaulipas tiene ante sí una gran oportunidad de devolverle a los ciudadanos de Tampico, Ciudad Madero y Altamira, un poco de tantas cosas que han recibido con el simple hecho de consumir sus productos. El nuevo Mall es un buen inicio; el Acuario es la mejor propuesta para seguir por ese camino.

O lo que es lo mismo, es la hora de aportarle a esta región.