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Homofobia en Instituto del Deporte

En Tamaulipas hay un empeño por no salir del aparador nacional, parece que de alguna forma u otra se trata de ser noticia relevante, a veces con aspectos positivos pero en su mayoría provocando la controversia, ya sea voluntaria o involuntaria. El asunto es que siempre hay de qué hablar, y por lo general los protagonistas son los funcionarios.

Ahora fue en el deporte. La Liga de Futbol LGBT de Ciudad Victoria evidenció al Instituto Tamaulipeco por negarles un campo para sus partidos con 10 equipos conformados, sin una justificación contundente. A cambio, dicen los organizadores, la dependencia les ofreció jugar en las canchas del Centro de Formación del Correcaminos, ubicado a las afueras de la ciudad; mejor dicho, “allá donde nadie los vea”.

“Nos cierran una puerta por homofobia y nos quieren marginar. Yo les decía a mis compañeros que vamos a pelear y hay que seguir gestionando y buscando la forma, nosotros buscamos esa zona de la ciudad (centro) porque todos podemos llegar más fácil”, comenta Nicholle Luna, delegada de la liga. De acuerdo a los datos que compartieron, hay 150 inscritos que solo piden jugar y divertirse.

Esto no es más que otro caso de incomprensión en tiempos en que, según nos quieren vender, se acepta a cualquier ser humano.

Preocupa el grado de intolerancia que vive la entidad hacia lo que la sociedad ve como bicho raro; quien manifiesta abiertamente sus creencias religiosas, su ideología política, sus preferencias sexuales, e inclusive cuando su forma de vestir o sus pasatiempos diferentes a la mayoría termina siendo relegado, excluido y hasta humillado.

Pero el Instituto que dirige Enrique de la Garza Ferrer, la autoridad más importante del deporte tamaulipeco, sobrepasó los niveles de discriminación conocidas.

Qué contraste, se requiere la práctica de la actividad física como alternativa para niños, jóvenes y adultos, alejándolos de ser atraídos por los grupos delictivos. Y como agregado, cada disciplina deportiva, sea futbol, basquetbol, tenis, atletismo, gimnasia y demás, tiene un fundamento universal que pregona en cada competencia local o en mundiales, la tolerancia y apertura a todas las razas y pensamientos.

Por cierto, el lema de esta liga es “en la cancha tod@s somos iguales”. En la vida así debe ser, pero esto no aplica en el llamado “Tamaulipas Humano”, en el “Tamaulipas Sensible”.