Sin código

Diferencias entre León y Tampico

Y sí, abordar este tema es como seguir haciendo leña de un árbol que hace años cayó, pero lo retomo por las lecciones que nos dejó y la gran oportunidad que la zona sur tuvo en sus manos para volver a aparecer en la escena nacional a través del futbol.

Tan solo ver la efervescencia en el Bajío mexicano por el León, la escuadra de colores verde y blanco que hoy disputará en dos encuentros ante el América su primer final en 15 años (de los cuales 10 pasó en el infierno de una categoría disfrazada con nombres más rimbombantes como Primera A, Liga de Ascenso y ahora Ascenso Mx), deja la reflexión de todo lo mal que se hizo ante personas que, primero, vieron en Tampico la posibilidad de tener ese éxito.Hay que remontarse al 2010, cuando Grupo Pachuca trajo a su poderoso conjunto de la Segunda División a jugar al estadio Tamaulipas. Eran momentos de mucha incertidumbre en Tampico, con un entorno difícil en las calles y pocos distractores.

Se llega a una final que se perdió en penales ese año ante Celaya, cosas que tiene el deporte, pero el regreso de la gente a las gradas generó ilusión en Jesús Martínez y Andrés Fassi, quienes fueron testigos que su inversión, tanto a mediano como largo plazo, podría funcionar. Había todo, sólo era cuestión de seguir por el mismo camino.

Pero aparecieron dos cosas que afectaron seriamente el proyecto: uno, no se contaba con la incapacidad de la gente de pantalón largo de la zona sur, cometiendo errores en cosas como el pago de sueldos, comidas, viajes y mejores sitios de entrenamiento, sin apoyo de la autoridad y empresarios, aunado a las envidias al interior de los dirigentes que los dejó fuera de una Liguilla por no cumplir con pagos.

Por eso, se llevaron al plantel competitivo y ganador.Y segundo, la adquisición de la franquicia esmeralda que vivía obsesionada con un ascenso a la Primera División y a donde fueron recargando más sus planes para concretarlo en el 2012.

Tiempo después entró el capital de Carlos Slim. Así, hoy millones de ojos están puestos en la ciudad guanajuatense, y acá seguimos entre lamentos y viviendo del recuerdo. Tan dura fue esta lección que la plaza no se ha podido recuperar, misión que tienen ahora los anunciados inversionistas italianos. Ojalá tengan siempre presente estos errores y nos veamos pronto como hoy está León, peleando un trofeo de campeón del futbol mexicano.