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Debate Tamaulipas: es lo que hay

Salvo las propuestas que tuvieron que ver con el tema de la corrupción, el segundo debate de los candidatos a gobernador de Tamaulipas volvió a girar más en las acusaciones, burlas. Casi fue ver la misma película del primer encuentro que tuvieron el pasado 24 de abril.

Tras los señalamientos de la iniciativa privada y sociedad civil, a quienes en nada agradó el desempeño de las ochos propuestas que estarán en la boleta el próximo 5 de junio, algunos arreciaron más los dimes y diretes, sobre todo contra los punteros que son Francisco García Cabeza de Vaca del PAN y Baltazar Hinojosa Ochoa de la Coalición PRI-Verde-Panal.

Los más incisivos fueron el perredista Jorge Valdez Vargas y Gustavo Cárdenas Gutiérrez de Movimiento Ciudadano. Ambos se convirtieron en auténticos rijosos, conflictivos, prácticamente les faltaron ideas y hasta imaginación para los reproches, y una que otra iniciativa salieron.

En el mismo tono anduvieron Armando Vera del PT y el independiente Francisco Chavira, que se fueron metiendo en el barco del conflicto, aunque para muchos eso causó más risa.

Lo único interesante y en lo que la mayoría de todos coincidieron fue en una Fiscalía que desmenuce con claridad el manejo adecuado de los recursos públicos, algo de lo cual en el estado se ha carecido, no solo a nivel gubernamental sino de los organismos descentralizados (léase el ITAIT), que poco ayudan o aportan a la ciudadanía.

Tamaulipas fracasó en la esencia del debate, como también los protagonistas del mismo confundieron terriblemente su objetivo. Era contraponer ideas, discutirlas a fondo, cuestionarlas, decirse entre ellos “tu idea no funciona por tal y cual cosa, la mía sí”, y esos puntos que son más interesantes para el votante que la calumnia, de que si son bandidos, rateros, vendidos o huevones.

Lo triste de todo esto, es que en pleno Siglo XXI, con una sociedad que presume estar avanzada tanto en aprendizaje como en tecnología, con mayor acercamiento a la información, seguimos teniendo en el estado una política de la época de la inquisición.

Pero lo que es más terrible, es que no hay para dónde hacerse. Los partidos políticos en estas tierras se la están jugando con estas cartas, y tras dos pruebas mostraron el cobre. En pocas palabras. Es lo que hay.

Anoche todos se declaraban ganadores del debate, bajo su óptica y sus argumentos. Lo que no se han dado cuenta es quien sale como el principal perdedor es el pueblo tamaulipeco, porque de los que ayer vieron en la transmisión, saldrá el gobernador. ¿A dónde vamos a parar?