DE NEBLINAS Y DON GOYO

Sobre las Olas…


A Hermenegildo García Santiago

Mirando y escuchando un audiovisual que versa sobre un juego estético, con base en varias pinturas-obras maestras universales de algunos genios-, que se exhiben en también destacados museos y que nos muestra lo que sucede en ellos cuando se cierran; y que, para apoyar ese aspecto lúdico, va reforzado con un fondo musical hermosísimo y muy adecuado a la belleza y propuesta que se indica. Se escribe que ese acompañamiento que completa el deleite, son valses vieneses dirigidos por André Reiu(ello, más la influencia sobre gustos musicales de D. Marco Rojas Flores, me hicieron escribir sobre Juventino Rosas).

En una parte de ese acompañamiento musical se escucha el vals "Sobre las Olas", del mexicano-guanajuatense, Juventino Rosas, y al final del bello documento audiovisual se señala que, todos los valses, incluyendo el compuesto por Juventino, "son valses austriacos". Varias cuestiones se derivan de ello y, por lo menos tres reflexiones haremos para ustedes estimados lectores: una, la central referencia a su creador e inventor. "Rosas, menciona el periodista-escritor zamorano (segunda reflexión) Manuel Magaña Contreras, nos dice que nació en Santa Cruz de Galeana. Gto. el 24 de enero de 1868. Sus padres fueron Jesús Rosas y Paula Cadenas. Patricia y Juan Manuel sus hermanos. Que su padre luchó contra el imperio de Maximiliano y que en 1875, cuando Juventino cumplió 7 años se trasladó con la familia al Distrito Federal(...)El pequeño Juventino fue sacristán en el templo de San Francisco del populoso barrio de Tepito. En una de esas noches que la orquesta familiar salía de escoleta y a tocar en bailes y cantinas -para poder sobrevivir como familia-, fueron asesinados por un violento ebrio, su padre, D. Jesús, y su hermano Juan Manuel. Y, en consecuencia, el conjunto artístico familiar se desintegró".

"Juventino Rosas, continúa diciéndonos Magaña Contreras, ingresó a la Orquesta de la Compañía de Ópera organizada por la cantante Ángela Peralta con la que se fue de gira por la República Mexicana pero al llegar a Mazatlán, la diva y los 80 músicos sufrieron el contagio de la fiebre amarilla. El llamado "Ruiseñor Mexicano" falleció el 30 de agosto de 1883 y, con ella, 76 músicos de la orquesta. Juventino, fue de los 4 músicos que se salvaron".

"Se sabe que entonces el violinista y compositor guanajuatense regresó a la capital mexicana, en donde vivió la etapa más intensa, terrible y creativa de su vida, plagada del dramatismo que sólo puede darse en un mexicano de clase humilde, con genio suficiente para emerger por encima de las calamidades y las flaquezas humanas". "Y, nos dice para finalizar Manuel, la muerte le llegó a temprana edad y con apenas 26 años falleció de mielitis espinal(...)El "Strauss" mexicano, como se le llegó a llamar en el siglo antepasado, murió coronado por el éxito(...)El 9 de julio de 1894 dejó de existir en una Casa de la Caridad, en Batabano, Cuba" (M.C., Manuel, Juventino Rosas, segunda edición, Delegación La Magdalena Contreras, Ciudad de México).

La segunda reflexión versa, precisamente, sobre el escritor y periodista nacido en Zamora, Mich., el 29 de marzo de 1928 y fallecido el 16 de febrero de 2015. Manuel Magaña Conteras, después de haber estudiado periodismo en la "Carlos Septién García" ejerció el oficio desde 1952. Colaboró en "Excélsior" y en "El Sol de México" así como en la XEW. Escribió cerca de una veintena de libros. Con el que hacemos referencia sobre la vida y obra de Juventino Rosas, obtuvo el premio nacional de periodismo. Y no es ocioso señalar que fue el mejor trabajo e investigación que sobre Juventino Rosas, encontré.

Y, la tercera reflexión, se refiere a la mención y presencia de André Rieu en esta colaboración. Va, en dos sentidos: en uno por la satisfacción y el orgullo de que se incluya nuestro vals "Sobre las Olas" dentro de la selección de valses vieneses que, como ya indiqué, se presenta en el hermosísimo audiovisual "Cuando cierran los Museos" que Rieuha musicalizado con su orquesta. Y el otro sentido que valida nuestra tercera reflexión mencionada, lo es el de destacar la importancia que el propio violinista, compositor y director de orquesta neerlandés de Maastricht, André Rieu, tiene, en estos momentos, a nivel local e internacional, como uno de los mejores impulsores de la música llamada clásica y, en especial de la difusión de los valses (no en balde bautizó a su orquesta como la "Johann Strauss Orkest" como homenaje implícito a los austriacos creadores de ese género), sobre todo en sus versiones que los públicos de niños, adolescentes, jóvenes y adultos han aceptado y disfrutado, a las mil maravillas y con un gran placer y que, consideramos, es necesario el reconocerlo así.