DE NEBLINAS Y DON GOYO

¿Nos sigue controlando el "Sueño Insomne"?

A Víctor y Anke

Afirmaba el gran pensador y poeta venezolano, Ludovico Silva: “el Sueño Insomne es la genial expresión hallada por Teodoro Adorno para designar a la televisión, en uno de sus varios y ricos ensayos sobre este tema de nuestra época”, y, “la teoría –escribió Marx a fines de 1843– logra realizarse en un pueblo sólo en la medida en que es la realización de sus necesidades”. Igualmente podría decirse que la ideología logra realizarse en un Pueblo sólo en la medida que es la alienación de sus necesidades. A esta alienación contribuye decisivamente la ideología que transmiten los medios de comunicación en los países subdesarrollados. Contra ella, la teoría crítica de esos medios constituye un arma de combate que es necesario esgrimir” (Silva, L. Teoría y práctica de la ideología, 1978).

Sueño: acto de dormir. Acto de representarse en la fantasía de uno, mientras duerme, sucesos o imágenes. Ganas de dormir. Cosa que carece de realidad o fundamento, en especial proyecto, deseo, esperanza, sin probabilidad de realizarse.

Insomne: que no duerme, desvelado.

Ha terminado el Mundial de Futbol Brasil 2014. Con él, entre 730 y 735 jugadores de 32 equipos con también 32 entrenadores. Las 32 selecciones nacionales fueron representantes de esas 32 naciones del mundo que, en su conjunto, igualmente sumaron a casi mil 850 millones de habitantes.

El campeón resultó Alemania al vencer a Argentina, 1 gol por 0, resultando subcampeones los de Messi. Holanda se quedó con el tercer lugar derrotando al anfitrión, Brasil, 3 por 0. Y, éste –la gran decepción–, con el cuarto lugar. El mejor jugador del torneo le fue declarado a Leonel Messi –a todas luces de forma injusta–; por máximo goleador con 6 tanto, el colombiano James Rodríguez que juega en el equipo europeo del Mónaco. La alineación ideal de la FIFA, en la que no se incluyó a Messi, fue: en la portería a al alemán Manuel Neuer; como defensas al también alemán MatsHummels, al holandés Stefan de Urij, y al brasileño Thiago Silva –tomado en cuenta siendo integrante de la defensa más goleada del evento– y el argentino Marcos Rojo.

Como medios Toni Kroos y Philip Lahm, también germanos y el mediocre e irrelevante brasileño Óscar, así como el quizás mejor jugador del certamen el colombiano James Rodríguez. En la delantera fueron considerados, el rey del teatro y la comedia, el holandés Arjen Robben y el también alemán Thomas Muller. Los mejores goles, sin duda el de Robin Van Persie y el de James Rodríguez.

En el equipo mexicano, con “El Piojo” Herrera, destacaron, por supuesto el héroe Memo Ochoa, el también villano caído en la provocación del holandés, Rafa Márquez, también Moreno. Descolló por encima de todos, Héctor Herrera; también “Chicharito”, Guardado y Dos Santo.

El “No fue Penal” pasará a la historia futbolística mundial junto con el otro grito colectivo aportado por los paisanos (al portero, Jesús Corona, “El Piojo” y Memo Ochoa, le impidieron figurar, cosas de la vida).

El escritor uruguayo Eduardo Galeano, autor del clásico La venas abiertas de América Latina, fue entrevistado por la revista argentina La Garganta Poderosa, elaborada por vecinos de un barrio marginado de Buenos Aires a los que les comentó que es autor de una teoría sobre Messi “Siempre se dice que Maradona la llevaba atada (la pelota), pero Messi la tiene dentro del pie”.

Galeano también aseguró que para la derecha “el futbol era la prueba de que los pobres piensan con los pies”; y para la izquierda “el futbol tenía la culpa de que el pueblo no pensara. Esa carga de prejuicio, hizo que se descalificara una pasión popular”.

Ante los intelectuales a los fanáticos del futbol dijo: “como si hubiera gente señalada por el dedo de Dios, para decir cuáles son las alegrías permitidas y cuáles no (…). Sigo siendo un apasionado del futbol y a mucha honra (…). Soy bochornosamente una pata de palo. Fui el mejor jugador de mi país y del mundo, pero sólo en sueños, mientras dormía”.

Así, ante ese Sueño Insomne cada vez más globalizado y también, parte de nuestra identidad nacional y que se ha transformado y constituido en elemento vital, esencial y fundamental del poder por medio de la televisión, la radio, la prensa, internet y las redes sociales y que inciden en lo económico, cultural, político y social de nuestras vidas sólo nos queda el aceptarlo, conocerle y transformarlo en el eje principal de nuestro propio desarrollo humano, justo, libre y armónico.