DE NEBLINAS Y DON GOYO

El 2 de octubre: ¿“Mártires de la Democracia”?

A los universitarios y a los jóvenes

Aunque tardíamente, el Congreso de la Unión en México, el 8 de noviembre de 2011 declaró al 2 de octubre de cada año como día de duelo nacional, reconociendo con este acto un pequeño avance, como bien me lo ha dicho el historiador Enrique Semo, pero finalmente, un logro, de nuestra democracia “a la mexicana”. Y lo que ya también hemos anotado aquí, en el anterior aniversario de este triste, criminal y lamentable suceso mandatado y teniendo como a los principales responsables a Gustavo Díaz Ordaz, Marcelino García Barragán y a Luis Echeverría Álvarez de la agresión y matanza de estudiantes, ciudadanos y civiles que asistían o se encontraban en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, ese 2 de octubre de 1968 que, pese a su gran injusticia, a la sangre derramada y a sus tintes de barbarie, fue, al mismo tiempo y sin proponérselo, una amarga inmolación, uncruento sacrificio y un canto muy doloroso por la libertad de todas y todos los mexicanos.

Igualmente, señalé que el 68, en nuestro país, en la primavera de Praga, en el Mayo Parisino, en Berlín, Madrid y Barcelona, Buenos Aires, Montevideo, Berkeley, Washington, Berna, Praga, Quito, Roma, Dublín, Bologna, Estocolmo, Londres o Santiago y en otras tantas ciudades de muchos países, fue el parte aguas para la irrupción de una gran Revolución Cultural Mundial que le otorgó la voz, las manos, las pintas, las paredes y los cantos nuevos a los jóvenes, mujeres y hombres, obreros y campesinos, trabajadores y artistas, intelectuales y pensadores que acogidos por las consignas de “la imaginación al poder” , “el prohibido prohibir”o “Mientras más hago el amor, más quiero hacer la revolución” trastocaron y cambiaron la música, canciones, artes pláticas, poesía, arquitectura, medios de información, novela y literatura, lo deportivo y demás expresiones de la creatividad humana que por ello se desplazaron a mayor velocidad, con mayor cobertura y a más públicos. Se podría decir que esa gran revolución cultural antecedió o perfiló, paralelamente, a la gran globalización económica, financiera, educativa, política y social, y a la emergencia y dominancia de las nuevas tecnologías de información y comunicación. Principalmente a la Internet, web y redes sociales, que hoy nos dominan.

Como dijo Daniel Cohn-Bendit, en el mayo parisino del 68: “Después de lo que hemos vivido durante este mes, ni el mundo ni la vida volverán a ser lo que eran”.

En muy breve resumen recordemos que, por un enfrentamiento entre la Voca 2 del Poli y la Isaac Ochoterena, incorporada a la UNAM después de un partido de futbol americano entre ellas, los estudiantes fueron reprimidos violentamente por lo que, otras instituciones educativas se suman a la protesta estudiantil y, nuevamente son reprimidas con brutalidad policiaca hasta llegar al bazukazo, ya con la intervención del Ejército, que derriba y destruye el portón del siglo XVIII de la prepa de San Ildefonso de la UNAM y es ocupada militarmente. La cercanía de los Juegos Olímpicos XIX a inaugurarse el 12 de octubre hace que la intolerancia y autoritarismo diazordacista se ensañe con los estudiantes, maestros y trabajadores que ya protestaban, unidos. Como ya describí en mi colaboración del anterior aniversario: “El 30 de julio, el rector de la UNAM, Javier Barrios Sierra, iza la bandera nacional a media asta y condena la violencia y atropellos gubernamentales(…)el 13 de septiembre encabeza La Marcha del Silencio con más de 300 mil manifestantes, que transitan en orden, callados y disciplinados por insurgentes, reforma y hasta el zócalo. Los transeúntes, ciudadanas y ciudadanos, oficinistas, trabajadores que los observan o acompañan, se muestran impresionados y solidarios” (Bacre, P.V., “Milenio”: 2 de octubre de 2012).

Algunas referencias sobre el 68 en México:

El libro El Libro Rojo del 68 a 40 años del movimiento estudiantil. Por José Tlatelpas, Leopoldo Ayala y Mario Ramírez, con una presentación de Fausto Trejo.

El libro La Noche de Tlatelolco (1971) de Elena Poniatowska.

La novela Palinuro de México (1976) de Fernando del Paso.

La novela Los días y los años, de Luis González de Alba.

El libro de René AvilesNueva Utopía y los guerrilleros, publicado en 1973.

El libro Parte de guerra. Tlatelolco 1968 documentos del general Marcelino García Barragán, los hechos y la historia (1999) Julio Scherer García y Carlos Monsiváis.

La novela de Regina: el dos de Octubre no se olvida de Antonio Velasco Piña.

El Libro The Tlatelolco Massacre in Mexico de Ronald L. Ecker (inglés).

La novela Amuleto de Roberto Bolaño.

El libro La estela de Tlatelolco de Raúl Álvarez Garín.

El libro El Otro Camino de Joel Ortega Juárez, FCE, 2006. México

El libro Disparos en la Oscuridad de Fabrizio Mejía Madrid, biografía novelada del Ex-presidente de México, Gustavo Diaz Ordaz. México, Ed. Suma, 2011 (Wikipedia).

Como colofón suscribiríamos, como dijo el poeta: “Desde el 68, nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos…”