DE NEBLINAS Y DON GOYO

¿Hacia una incomunicación intercultural planetaria?

Pierre Bordieu, tal vez el mejor sociólogo occidental contemporáneo-falleció el 23 de enero de 2002, a los 71 años en París, Francia-, fue un gran estudioso de la sociología de la cultura, de la educación, y de los estilos de vida. En el contexto actual, donde el Je Suis Charlie, en Francia y el Yo Soy Ayotzinapa, en México, hieren y lastiman la vida social y la conciencia política de sus habitantes de forma diferente, conceptos nuevos y otro reinventado podrían explicar-reconociendo de entrada que los dos Je y Yo, galo y mexicano, tienen un origen dominantemente multicausal que los engendra, genera y explica, pero también es cierto que se debe y puede establecer un acercamiento, por medio de otros conceptos a descubrir las otras razones que originaron las dos barbaries terroristas experimentadas por el pueblo mexicano, primeramente, y por la ciudadanía francesa, en segundo término.

El terror y la barbarie en Ayotzinapa, se inician entre el 26 y 27 de septiembre, donde 6 personas son asesinadas, 25 heridas y 43 normalistas son desaparecidos. La barbarie y el terror en París, se sucede el 7 de enero cuando un grupo de terroristas atacan la sede del semanario satírico Charlie Hebdo y asesinan a 12 personas. Los primeros, se mencionan como grupos de sicarios; como políticos municipales, estatales y federales; como fuerzas militares y contingentes paramilitares todos ellos contra estudiantes, normalistas y ciudadanos. Los segundos, son terroristas extranjeros y nacionales, se dice que son de origen musulmán yidahita. Ambos sucesos se inscriben en un clima de muy alta violencia; de una gran descomposición social; de una corrupción estructural y de la desviación política que se muestran y enseñorean desde las células de gobierno básicas, pasando por sus poderes legislativos y el judicial, hasta llegar a unos partidos políticos pervertidos que les representan; a la quiebra y pérdida de valores y hasta la no presencia o, en el último de los casos, a un Estado fallido en una nación que hay que refundar; y en la otra que, ante el hecho terrorista, si aparece el Estado y, yendo más allá, se unifica y actúa como tal recibiendo la presencia y el apoyo de líderes y representantes internacionales mientras que, debido a nuestro suceso terrorista y de barbarie en Ayotzinapa y su desarrollo, se recibe la condena y el descrédito de toda la comunidad y organismos mundiales.

Afirma el Círculo de Bellas Artes de Madrid:

“Pierre Bourdieu (Denguin, 1930 – París, 2002) fue uno de los sociólogos más relevantes del siglo XX. Su trabajo se centró en los ámbitos de la sociología de la cultura, la educación, los medios de comunicación y los estilos de vida. Ejerció como profesor en Francia y Argelia. Fue director de la École Practique de HautsÉtudes y del Centro de Sociología Europea, y Catedrático de Sociología en el College de France. Dirigió la revista Actes de la Recherche en Sciences Sociales. Fue uno de los fundadores de la editorial Liber-Raisonsd’agir. En 1989 obtuvo el nombramiento de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Berlín y, en 1996, por la Universidad Johann Wolfgang Goethe de Frankfurt(…)En torno a la cultura, publicó, entre otros títulos, Les fonctions sociales de la photographie, Un artmoyen y Genèse et structure duchamplittéraire, sobre crítica literaria. Aunque sus publicaciones sobre crítica social son cuantiosas, la de mayor consistencia es La miséredu monde (1993), donde denuncia que el sufrimiento, la exclusión social y las desigualdades derivan de la modernización. Publicó Sur la télévision, una crítica hacia los medios de comunicación en la sociedad moderna.

Bordieu aporta dos conceptos innovadores, Habitus y Campo, y reinventa uno más, Capital, para tratar de analizar, criticar y sintetizar el hecho y los sucesos sociales bajo otra perspectiva. Habitus, como el obrar, pensar y sentir (por la posición que se ocupa en la estructura social). Campo, como el espacio social que rodea los hechos y los sucesos: arte, ciencia, política y religión. Y, Capital, como el total del capital económico, más el capital cultural y más el capital social.

En los dos sucesos de barbarie y terrorismo anotados anteriormente, es también claro y reconocible que les contextualiza un acto básico de incomunicación en sus manifestaciones sociales, cultural-educativas, económicas y sociales. Son dos conceptos-llevados a su enfrentamiento, por los ejecutores-emisores y sus víctimas-receptores, que difieren en sus intereses, acepción de patria y de religión, lugar y papel en su lugar intelectual y profesional, entre sus valores y su moral. Todo ello, más el uso de la fuerza, la violencia, el crimen y, finalmente el diferente papel de sus orígenes, tradiciones, creaciones y expresiones, los lleva ante una total incomunicación cultural y humana. Las aportaciones de Pierre Bordieu y su futuro conocimiento, nos llevarán, seguramente, a construir una nueva y mejor comunicación humana e intercultural.