DE NEBLINAS Y DON GOYO

¿La Décima Musa?

A Cecilia Miloslavich Montes

Al volver a visitar, este fin de semana, uno de los museos-ex conventos más hermosos e importantes de nuestra siempre barroca ciudad de Puebla, una distinguida dama -nos dijo que era de Guadalajara-, preguntó, quizá influenciada por el ambiente monjeril, sobre ¿a qué orden religiosa había pertenecido Sor Juana Inés de la Cruz? y muy pocos pudimos responderle...

Efectivamente, la llamada "Décima Musa" ingresa al convento de San José de Carmelitas Descalzas del 14 de agosto al 18 de noviembre de 1667, el que abandona por problemas de salud y por no resistir las ordenanzas tan rígidas y estrictas. En 1668, es admitida como novicia en el convento de San Jerónimo, donde al siguiente año profesa como religiosa (en él se practicaba la Regla de San Agustín). En este lugar, la poeta Sor Juana, vivió los 27 años de su vida activa.

Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, nació en la hacienda de San Miguel Nepantla -actualmente Estado de México-, el 12 de noviembre de 1648 y el 2 de diciembre de ese mismo año, fue bautizada en Chimalhuacán, Chalco.

Tuvo una relación íntima con los Marqueses de Mancera, Virrey y Virreina, quienes le apoyaron en su gran desarrollo espiritual e intelectual. Al morir la Marquesa en Tepeaca cuando se disponían a hacer un viaje a España, terminaron sus lazos.

El "Neptuno Alegórico", es el título de la obra de Sor Juana para el Arco Triunfal con los que se recibían a los nuevos Virreyes y a los Obispos, en aquellos tiempos de la Nueva España (S. XVII); consistía en un monumento efímero de material macizo adornado de flores y motivos religiosos, de gran belleza y estética y, de una obra literaria-religiosa que cantara loas y atributos para los homenajeados y, en esta ocasión tanto el Arco material como la Obra de Sor Juana embelesaron a los virreyes y gustaron mucho a los demás participantes.

Tomás de la Cerda y María Luisa Manrique, nuevos virreyes (él, era descendiente de Alfonso el Sabio y de Luis rey de Francia y ella, de Luis Gonzaga y Jorge Manrique); de gran sensibilidad y cultura quedaron impresionados por Sor Juana y la protegieron y apoyaron durante su mandato.

Pero, el machismo, la misoginia y, sobre todo, la envidia, frustaciones y complejos de ciertas autoridades eclesiásticas y aún de la llamada realeza desembocaron enfrentados con la carta a la que Octavio Paz llama: "La Carta de Más", donde Sor Juana hace una crítica sustentada a un sermón-discurso del jesuita portugués Antonio de Vieyra, por lo que el obispo de Puebla, Manuel Fernández de Santa Cruz (De Palencia, España), le manda una carta titulada "Carta Athenagórica" señalándole que se dedique más a la vida religiosa y deje de lado "las cosas mundanas". La monja poeta le contesta por medio de su "En respuesta a Sor Philotea de la Cruz", refutándole todas sus afirmaciones, con entereza, argumentos y donaire.

Ahora, todavía faltaba lo peor, Francisco de Aguiar y Seijas (De Betanzos, La Coruña), nombrado Arzobispo de la Nueva España, muy molesto por el éxito que las obras, en reimpresión de Sor Juana. (Barcelona, 1691 y Sevilla y Zaragoza, 1692), tenían, y de saber que los editores preparaban otras más reediciones.

Este envidioso, hipócrita y fascistoide prelado en 1693, pidió a Sor Juana que le entregara su biblioteca para "socorro de los pobres". Y ya que los tuvo en sus manos (los más de 4 mil ejemplares), seleccionó algunos para su venta y a los demás les prendió fuego (verdadero antecedente de los nazis y franquistas).

Afirma la investigadora, Carmen Saucedo Zarco: "Las consecuencias fueron tremendas. Abatida, sin lo más preciado de su vida. Cambió su actitud por completo. Alatorre sentencia: "Lo que echó a andar la máquina toda del cambio radical no fue la gracia divina, ni la austera meditación sobre la "Vanita Vanitatum", ni la acongojada "soledad" de la monja, sino el acto brutal del prepotente arzobispo. Sigue el silencio" (Saucedo. Z.C. "Sor Juana Inés de la Cruz", Planeta DeAgostini. ).

Carlos Singüenza y Góngora, otra joya de nuestra cultura novohispana, fue muy amigo de Juana, y el día de la muerte de la poeta acaecida el domingo 17 de abril de 1695, pronunció la siguiente "Oración Fúnebre":

"En perseguirme, Mundo ¿Qué interesas?

¿En que te ofendo, cuando sólo intento

poner bellezas en mi entendimiento

y no mi entendimiento en las bellezas?

Yo no estimo tesoros ni riquezas;

Y así, siempre me causa más contento

poner riquezas en mi pensamiento

que no mi pensamiento en las riquezas.

Y no estimo hermosura que, vencida,

es despojo civil de las edades,

ni riqueza me agrada fementida,

teniendo por mejor, en mis verdades,

consumir vanidades de la vida

que consumir la vida en vanidades (Ibid).

Sí, definitivamente, Sor Juana Inés de la Cruz, es la Décima Musa de y en la Nueva España...