DE NEBLINAS Y DON GOYO

Profesor Enrique Cordero y Torres

Por los 100 años del “Güero” Gil…

En torno de una mesa de uno de los restaurantes de más sabor poblano de nuestra capital, establecimos una conversación franca, amigable y cálida con un personaje, igualmente directo, sencillo y amistoso: Rigoberto Cordero y Bernal. Él, combina sus actividades de escritor, historiador, contador público y administrador con sus labores de coordinar e impulsar sus cabañas turísticas establecidas en una comunidad aledaña y perteneciente al municipio de Cuetzalan, dónde pasa parte de su tiempo. A éste, suma que le cubre sus acciones, también de investigador, promotor y difusor de su obra, la que dejó de herencia y testimonio, su Padre, el Profesor Enrique Cordero y Torres, a toda la sociedad mexicana, al conocimiento global y por ende, a la vida poblana (todo este bagaje cultural, histórico y educativo se encuentra en el Centro de Estudios Históricos de Puebla, A.C. que Rigoberto dirige).

Ayer, 4 de agosto de 2015, con motivo de celebrarse los 111 años del nacimiento de su padre, Profesor Enrique Cordero y Torres, y de anunciarme que el próximo 12 de agosto entregará al editor el II tomo de la historia y biografía de Maximino Ávila Camacho, me compartió también que estará en Puebla algunos días y que, continuaremos degustando nuestros cafés e intercambiando cuitas, trabajos y actividades que hoy estamos realizando. Además, me participó de algunos datos de la inmensa obra que, como educador, escritor, historiador, promotor cultural e investigador, efectuó su insigne progenitor. Estos son los principales perfiles y distingos que acompañaron a las fructíferas creaciones y aportaciones del ilustre zacateco-poblano-universal, al recordar uno más del aniversario de su nacimiento: Nos participa, Cordero y Bernal:

“...Hoy recordamos a Enrique Cordero y Torres, poblano distinguido dentro de la cultura que fue miembro Correspondiente en Puebla, de la Academia Mexicana de la Lengua afiliada a la Real Academia Española y que durante toda su vida, desplegó una constante actividad cultural en pro de su patria Chica y de México.

Nació en Zacatlán, el 4 de agosto de 1904, cuando su padre, el fabulista, poeta, abogado y magistrado, era juez de dicho municipio. Profesor de instrucción primaria por la escuela de Maestros; estudió 3 años de comercio y se recibió de Contador-Tenedor de Libros en el Portalillo (Escuelas Pías) y la preparatoria en el Colegio del Estado. Profesor rural en las escuelas de Santa Ana Chiautempan, San Pablo Apetatitlán y Huamantla. Catedrático en el Colegio Benavente; fundó la Escuela Normal Superior, la primera en el Estado.

Se casó con Josefina Bernal Domínguez y procreó 5 hijos, todos ahora profesionistas a los que dio su ejemplo: José María, Lelia, Rigoberto, Graciela y Cipriano Enrique. En su honor, sus hijos fundaron el Ipecyt (Instituto Profesor Enrique Cordero y Torres,) uno de los más acreditados actualmente. Falleció a los 85 años en Puebla, el 30 de agosto de 1989.

Encargado de la fuente policiaca y cultural de ‘La Opinión’ (1944); colaborador en El Sol y la Voz de Puebla durante 35 años; columnista de ‘Puebla hace 20 años’ Sucesos Tiempo y Lugar. Es condecorado por el dueño de la Cadena José García Valseca, al cumplir 25 años dicho periódico. Conferenciante y Charlista sobre historia, crónica y leyendas de Puebla.

 En 1955, fue propuesto por los académicos de la Lengua, Artemio del Valle Arizpe, Francisco Monterde y Alberto María Carreño, como miembro correspondiente en Puebla, sustituyendo al fallecido académico don Enrique Gómez Haro. El 26 de Agosto de 1955, tomó posesión con el discurso ‘Presencia de Ausentes Ilustres’ en la sede de la Academia Mexicana de la Lengua, en Donceles 22, en el DF; Presidió la ceremonia don Alejandro Quijano con la presencia de los académicos Miguel Alemán y el Obispo José María Martínez.

 Fundador y presidente por más de 45 años, del Grupo Literario Bohemia Poblana, A.C. (…) Fundador con don Enrique Benítez Reyes, del ‘Centro de Estudios Históricos de Puebla’, A.C. (…) Realizó investigación histórica durante 40 años y formó la Galería de Gobernantes Poblanos, primera pinacoteca instalada en el Antiguo Palacio de Gobierno, (Reforma 711); trasladada con 85 cuadros al óleo a Casa Aguayo, sede del Poder Ejecutivo y actualmente ‘desaparecida misteriosamente’ por la Secretaría de Gobernación (…) 32 años ininterrumpidos de docencia, 59 años de su vida, en la investigación histórica y la difusión de la cultura; 475 ejemplares publicados (caso único en el mundo de la cultura) de la revista mensual ‘Bohemia poblana’, órgano de difusión del Grupo Literario Bohemia Poblana(…)”.