DE NEBLINAS Y DON GOYO

El Postfranquismo

A Luis Gómez Llorente

A partir de la conquista europea y africana que, se ensañó contra nuestros pueblos originarios, 1519-1521, a lo largo y ancho del territorio bautizado como Nueva España con límites hasta lo que hoy son los EEUU y Centroamérica (incluía a la Alta California, Nuevo México, Texas parte de la Florida y hacia el sur, hasta Nicaragua), era importante la presencia e influencia de Extremeños, Andaluces y Castellanos con Africanos, Sefardiés y Caribeños, principalmente.
Durante la colonia, independencia y pos-revolución, se fue modificando esa composición con otros grupos culturales: alemanes, franceses, ingleses, irlandeses, árabes, italianos, chinos, nórdicos y suizos, en paralelo con el devenir mismo de nuestras etapas, luchas y nuevas conformaciones históricas.
Pero los migrantes que se han incorporado a nuestra nación han sido, por intereses económicos, religiosos, educativos, políticos, de colonización y cuturales, destacadamente españoles (ahora gallegos, vascos, asturianos, santanderinos, catalanes y castellanos) y gringos salientes de varios estados de la Unión Americana, y como ya dijimos, en menor cantidad de otras nacionalidades pero en el ahora: ¡cuidado con los chinos y orientales que vienen avasallando...!
En este contexto, hemos tenido, junto a la migración periódica de personas en busca de mejoras materiales y de "hacer las Américas", refugiados políticos de la Guerra de Secesión Estadounidense hasta exiliados de la Guerra Civil Española pasando por los latinoamericanos arrojados por los golpes militares chilenos, argentinos, uruguayos, brasileños, bolivianos peruanos y cubanos.
Así, a la muerte del dictador fascista Francisco Franco, el 20 de noviembre de 1975, la sucesión llamada postfranquista recayó en dos figuras principales: el rey Juan Carlos y Adolfo Suárez, acontecimiento que ha marcado la vida misma de los españoles y la construcción de su historia contemporánea con impacto directo e indirecto en nuestra propia realidad iberoamericana.
Adolfo Suárez González, jefe de gobierno de 1976 a 1981 en plena transición de la dictadura a la democracia en España, nació en Cebreros, Ávila el 25 de septiembre de 1932. De 1949 a 1954, efectúa sus estudios de Derecho en la Universidad de Salamanca. En 1956, Fernando Herrero Tejedor, su tutor político, lo nombra Jefe de la Sección primera de Ávila. En 1968, Gobernador Civil de Segovia. De 1969 a 1973, director general de RTVE. En julio de 1976, es nombrado jefe de gobierno en sustitución de Carlos Arias Navarro. El 4 de Julio de 1977, Suárez forma el primer gobierno de la democracia. El 25 de octubre de ese mismo año, se firman "Los Pactos de la Moncloa". El 6 de diciembre de 1978, se aprueba la Constitución Española en referéndum con el 59.40% de los votos. El 3 de abril de 1979, la Unión de Centro Democrático, UCD, y partido de Suárez, gana las primeras elecciones municipales democráticas desde 1936. El 29 de enero de 1981, Adolfo dimite como jefe de gobierno.
El 23 de febrero de 1981, durante la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo como nuevo jefe de gobierno, Antonio Tejero Molina, con un grupo de la Guardia Civil y militares coludidos, intentan un golpe de estado, el cual fracasó. Dos días después se da la toma de posesión. Adolfo Suárez falleció en Madrid este 23 de marzo de 2014, a los 81 años después de 11 años de padecer y estar enfermo de Alzhéimer.
Como ya les he compartido en otras colaboraciones, realicé mis estudios de posgrado de 1977 a 1982 en la Universidad Complutense de Madrid, por lo que el intento de golpe de estado de Tejero y compañía nos tocó vivirlo, verlo, escucharlo y padecerlo. Es histórica la actitud y conducta de tres grandes políticos españoles durante el suceso: la del exjefe de gobierno, Adolfo Suárez, quien les exigió a los golpistas: "¡Cuádrense!" y nunca se doblegó ante ellos. La de Gutiérrez Mellado que les arengó a "entregar la fuerza" ("rendirse") y no pudo ser derribado por Tejero; y la de Santiago Carrillo, secretario del Partido Comunista Español, PCE,quien desde su curul, digno y firme, les miraba con desaprobación mientras todos los demás políticos y legisladores presentes, "se habían arrojado al suelo y se habían escondidos bajo las curules, ante los gritos, tiros y voces de los golpistas."
Al otro día, el ciudadano común, nuestros compañeros, vecinos y profesores nos decían: "fue el hombre justo para el momento preciso"...Y también fue múltiple y valioso el aprendizaje que un ser humano y político, como Adolfo Suárez nos legó y compartió para que nosotros, mexicanos, pudiéramos entender, valorar, apreciar y luchar por hacer realidad, un proceso más democrático y con más calidad humana para nuestro País y para todos sus habitantes...gracias por ello.
"Suárez y la concordia", Rajoy. "Presidente de la transición", González. "Un gran ejemplo Colectivo", Zapatero. "El camino de nuestra libertad", Aznar. "Un hombre de Estado frente a las bayonetas", Cebrián (Extra, "El País", lunes 24 de marzo de 2014).