DE NEBLINAS Y DON GOYO

Pepe Llaguno, el obispo jesuita de los Rarámuris…

A Javier “Pato” Ávila, S.J.

Conocí al, entonces, único Obispo jesuita en México, en la oficina del Padre Enrique González Torres. Afable, sencillo, con mirada franca, amistosa y, diría que, hasta matizada de una cierta dulzura con aires de sierra, agua, árboles y de barrancas. Vestía de mezclilla con camisa norteña a cuadros-sin negar su origen regio-, lentes y un saludo de mano enérgico y al mismo tiempo amigable. Charlamos un buen tiempo de nuestros pueblos originarios, de sus aportaciones, luces y problemática.

Al regreso a su diócesis en la Tarahumara sólo, de tiempo en tiempo, Enrique me ponía al tanto de la vida y acciones del Obispo Jesuita en Chihuahua, José Alberto Llaguno Farías. Posteriormente, cuando viví y trabajé en Monterrey conocí a sus hermanos y a la Fundación Llaguno con la que simpaticé y pude apoyar (este próximo jueves 26 de febrero, se cumplen 23 años del fallecimiento de Pepe).

Hoy, cuando como dijo este fin de semana Alejandro González Iñárritu: “rezo para que podamos encontrar y construir el gobierno que merecemos”;  el de ahora, miramos que se empeña en entregar nuestras riquezas de agua, forestales, y de minerales a los extranjeros y a la burguesía criolla, a lo largo y ancho de nuestro territorio (sobre todo el que les pertenece a los pueblos originarios). Así,  vemos que, al igual que en nuestras Sierra Norte y Nororiental de Puebla,  en la Sierra Tarahumara de Chihuahua, se repiten las expoliaciones y los saqueos. Señala Patricia Mayorga en sus notas en Proceso.com.mx:

“(…)La agrupación Consultoría Técnica Comunitaria (Contec), que en el último año ha ganado tres luchas jurídicas en favor de comunidades tarahumaras, acusó que el gobierno estatal la audita bajo la amenaza de cobrarle multas de hasta 300 mil pesos al tratarla como sociedad mercantil en vez de una asociación civil(…)Por este motivo, se declaró en resistencia contra dicha auditoría. Sus representantes consideraron que es un acto intimidatorio por su trabajo en favor de las comunidades indígenas. Y es que éste ha sido blanco de una campaña mediática de desprestigio en contra de los defensores de derechos humanos que los han apoyado, como el sacerdote jesuita, Javier El Pato Ávila, quien tiene más de 25 años de acción pastoral a favor, también, de los Rarámuris (…)La consultora detalló que en el último año, las comunidades indígenas que asesoran han obtenido tres éxitos jurídicos. El primero consistió en que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) falló en favor de que las comunidades afectadas por el proyecto turístico Barrancas del Cobre, sean integradas al Consejo Consultivo del fideicomiso formado para esa obra. Además, ganaron el amparo contra la falta de consulta en la construcción del aeropuerto de Creel, el juez obligó a reconocer el territorio indígena y realizar dicha consulta. Por último, hace unas semanas, un juez federal le dio 24 horas al gobierno estatal para construir el fideicomiso de Barrancas del Cobre, medida que había dejado de lado”. 

Regresando a la actividad pastoral del Obispo de la Tarahumara, Pepe Llaguno, recordemos lo que quién le conoció, nos dice:

“Cerca de Dios, cerca del pueblo” era su principal propósito y más importante consigna de su apostolado(…)El 20 de noviembre el Hospital de Sisoguichi cumple 25 años de fundado, y el 29 de ese mes llega a visitarlos el Padre General de los Jesuitas, Pedro Arrupe.(…)El 13 de abril es consagrado obispo de la Tarahumara, en el poblado de Sisoguichi, por el Delegado apostólico Mario Pío Gáspari, acompañado de otros ocho obispos y de más de un millar de invitados. Asistieron, además, unos  mil 500 Rarámuris de toda la sierra, ochenta matachines y un coro de niñas y niños tarahumaras de Norogachi, dirigidos por Erasmo Palma, de Tuchéachi, para acompañarla a la ceremonia litúrgica con cantos Rarámuris especialmente preparados. El primer acto del señor Llaguno, ya como obispo, fue la ordenación de Jesús Hielo Vega, el único sacerdote tarahumara que hasta ahora ha habido”.

“(…)En febrero de 1989, el padre general de la Compañía de Jesús, Peter Hans Kolvenbach, visita la Tarahumara(…)En 1992 deja inconclusa una carta pastoral acerca de la experiencia de su propia enfermedad. El 26 de febrero fallece en el poblado de Creel, Chih. Al día siguiente, en un día nevado, se le da sepultura en Sisoguichi, al pie de la torre de su modesta y hermosa catedral” (González, R.L., IDIA-UNAM).

Y, así, la vida y el testimonio del Obispo Llaguno junto a sus acciones pastorales, a sus actividades de promoción con respeto a su cultura, a su educación, lengua, tradiciones, costumbres; procesos productivos, agropecuarios y forestales propios. Planeados y ejecutados  en conjunto y de forma dialógica, comprometida y modernizada con los propios Rarámuris como los sujetos históricos, ha sido la concreción y aplicación de la enseñanza de Ignacio de Loyola, en sus Ejercicios Espirituales: El Amor se debe poner más en las obras que en las palabras…