DE NEBLINAS Y DON GOYO

Pablo Latapí Sarre

Siempre presente, D. Pablo Latapí Sarre,  intituló, de esta forma,  uno de sus artículos en “Proceso”, para referirse al Magisterio

A Alfonso Esparza Ortiz

Educación, ¿Cuántos desaciertos se han realizado en tu nombre...?Especialmente, desde el gobierno del presidente Ernesto Zedillo (Ex Secretario de Educación Pública), continuando con el de Vicente Fox, pasando por el de Felipe Calderón y culminando con el actual de Enrique Peña -y sus reformas-, cuyas políticas públicas educativas o, no han existido o, se conformaron erróneas, parciales o incompletas. Y ello se debe, en mucho, al no haber considerado -y mucho menos adoptado e interiorizado- "La revolución conceptual en educación" (Benavides, I. G. L.:1994).

Entre las carencias en común de estos 4 sexenios, en la Calidad de la Educación y sus aplicaciones en formas y contenidos, aún en las retóricas y alegorías que nos presentaron, también en mucho se debió, a que nunca surgieron de las bases. Desde abajo. No fueron producto del diálogo, de los consensos, de la participación real y del involucramiento de los maestros, profesoras, estudiantes, padres de familia, directivos y administradores educativos y escolares.

Y además, no conocieron ni ponderaron los logros y experiencias del pasado educativo. Mucho menos evaluaron y enriquecieron con ello, el presente educacional. E, impensable el que hayan articulado esos dos momentos y tiempos históricos, con la clara y definida construcción de la prospectiva educativa para el futuro. Que reclaman ya las y los mexicanos, a fin de alcanzar un verdadero desarrollo nacional sustentado en la libertad, la seguridad, el trabajo, la salud, el respeto ecológico al agua y a la naturaleza, la equidad, la justicia, la paz y la democracia.

Siempre presente, D. Pablo Latapí Sarre, intituló, de esta forma, uno de sus artículos en "Proceso", para referirse al Magisterio: "Ser Maestro..." definiéndolo como vocación, profesión y compromiso con el aprendizaje, docencia, investigación y difusión que, por medio de la educación para toda la vida, debía servir a la gente, en todos los niveles de su formación, y que era, el eje principal del humanismo, así como también el sostén y la columna básica del desarrollo mismo de la Sociedad y de la Patria (así, las tres realidades, con mayúsculas...Magisterio, Sociedad y Patria).

Señala Julio Scherer García, en el prólogo que escribe en "Opinión Pública y Educación": "El doctor Pablo Latapí nos ofrece, en estas páginas, una colección de 73 artículos sobre temas educativos publicados en Excélsior, entre 1974 y los primeros meses de 1976:

"Hay problemas básicos de nuestro desarrollo educativo que van a estallar, aunque no sea en este sexenio ni en el siguiente. Se sabe que las soluciones de que actualmente se dispone serán insuficientes. Sería indispensable, entonces, ir experimentando con audacia soluciones que hoy parecen utópicas, pero que no lo serán cuando se nos eche encima ese México sombrío de más 100 millones de habitantes que seremos en cuatro sexenios. Atender responsablemente al presente implicaría irnos responsabilizando del futuro".

Con estas palabras, expresa Pablo Latapí la intención fundamental de su libro. Hace una crítica de la educación nacional, científica y equilibrada, traza sus rasgos, señala sus errores y sus deficiencias, apunta soluciones, sugiere los caminos que hoy parecen utópicos, denuncia sus corrupciones, acusa a las instituciones convencionales que son incapaces de reforma, innova el futuro educativo de México en una pasión serena que busca construir la patria desde los cimientos" (Latapí, P. "Política Educativa y Valores Nacionales", Ed. Nueva Imagen, 1979).

En mi último interactuar con él, ya visitándole en el IISUE, en la UNAM; o degustando el café en un restaurante en el sur de la ciudad de México, tuvo la gentileza de asesorarme para apoyar a la "Tosepan Titaniske" en la creación y construcción de su Centro de Formación de Formadores "Kaltaixpetaniloyan" ("Casa donde se abre el Espíritu) que es un gran ejemplo de su generosidad, a proyectos y realidades educativas exitosas, que tuvieran que ver con los logros de Organizaciones de nuestros Pueblos Originarios.

Sobre las Políticas Públicas Educativas, ésta fue una opinión en un medio informativo nacional: "La política educativa: En sus escritos, Pablo Latapí quiso reiterar una y otra vez la importancia de la política educativa. Ésta era, sin duda, también una forma de explicar y explicarse el lugar que le confirió como tema central en sus análisis: "La educativa, no es una entre otras políticas públicas...; su objeto es el desarrollo de las siguientes generaciones y esto le da rango especial y carácter central. Si bien está acotada y condicionada por las políticas económicas y otras realidades sociales, es ella la que articula a las demás, define sus horizontes y les imprime su significado humano... El objeto de la política educativa, son los aprendizajes futuros, posibles y deseables, de una sociedad determinada... Por eso el objetivo de la política educativa se extiende hacia los mundos misteriosos de la intuición y los sentimientos, del arte, de los sistemas de convivencia o las éticas sociales; con todo se relaciona y de todo se nutre." ("Este País. Tendencias y Opiniones", México, D.F. 5 de octubre del 2009).