DE NEBLINAS Y DON GOYO

Maestro José Luis Moreno Campos, “El Viejito”

A doña Teotonatzin Sánchez,

viuda de Moreno

Desde la perspectiva y prospectiva de una vida universitaria armónica e integral, igualmente para los estudiantes, profesores, trabajadores y funcionarios; figuras como la del maestro José Luis Moreno Campos, cuyo accionar, principalmente, se instaló en hacer posible esa premisa fundamental de nuestra cultura grecolatina de “Mente Sana en Cuerpo Sano” fue, en un primer reconocimiento, el principal gestor impulsor y creador de ese espíritu y de sus derivadas disciplinas, para toda la comunidad universitaria, no sólo de la UAP, sino de todas las instituciones educativas en la capital, en la entidad y más allá de nuestras fronteras.

Otras dos personalidades universitarias, amigos y compañeros de Moreno Campos, amablemente, nos delinearon algunos de los rasgos del deportista eximio. Sergio Garibay Ávalos y Jaime Velasco Ramírez, recuerdan, junto al saludo afable y cariñoso de José Luis: “¡Hola Viejín…!” que les hacía a todos, su actitud franca y generosa acompañada de sus preferencias basquetboleras, taurinas y deportivas en general que le ganaron la estimación de todos y de todas, y el sobrenombre cariñoso y de respeto de: “El Viejo”.

“Desde los campeonatos que organizaba el municipio poblano, hace ya muchos lustros, la entonces UAP fue obteniendo los primeros lugares desde la 3ª 2ª y 1ª Fuerza en la que nuestro equipo de entonces fue campeón regional de la Zona Centro. Formaron este equipo: El ‘Loco’ López (8), Sergio Garibay (15), Miguel Ángel López (12), Enrique Jiménez (4), Moisés Torres (6), José Luis Moreno Campos (5), Pedro Roldán (6) y Felipe Hernández (17). Y, después llegó al gran campeonato del Equipo de Leyes el cual, fue el Campeonísimo de 1959 a 1962”.

“José Luis Moreno Campos fungió como jugador-entrenador en esa etapa gloriosa. Sus integrantes: Sergio Garibay (12), Javier Lima (3), Sergio Osorio (9), Andrés Salazar (11), Isidro López (s/n), Edmundo Bautista (13), Víctor Arteaga (10) y el propio José Luis Moreno Campos”.

Jaime Velasco Ramírez, ex director de la Escuela de Ciencias Económicas y Administrativas, quien coordinó su transformación en Facultad de Contaduría Pública en 1984 a partir de la creación de la división de Estudios de Postgrado y Auditor General de la UAP en 1982, recuerda también cuando en la gestión de Alfonso Vélez Pliego reflexionábamos, conjuntamente con el maestro José Luis, sobre los cambios y propuestas de crear las 3 secretarías (de investigación, de docencia y de comunicación e interacción social) que, con el tiempo y las aportaciones de otros universitarios, se transformarían en las actuales vicerrectorías de docencia, investigación y difusión cultural. Moreno Campos siempre nos apoyó para lograr esas transformaciones.

Por su parte, el arquitecto Garibay Ávalos, recuerda su cercanía con José Luis que iba, desde el hecho de que fuese su hermano, como rector, el abogado José Flavio Garibay Ávalos quien invitase al maestro Moreno a regresar de Oaxaca para incorporarse a la UAP y a hacerse responsable de la Educación Física de la misma, pasando por la convivencia, casi cotidiana, en su propia casa, como segundo hogar del maestro, hasta, apunta también Sergio que, por iniciativa de ambos, se propusieron fundar –y así lo hicieron– la “Fraternidad Deportiva de Ex alumnos de la Universidad Autónoma de Puebla”, AC cuya escritura quedó constituida el 9 de julio de 1991, en la Notaría Pública Número 30 con los socios fundadores: Sergio Garibay Ávalos, José Luis Moreno Campos, Agustín Torres Montoya, Roberto Pozos Cuspinera, Enrique Jiménez Martínez, Leobardo Jiménez Lozano, Jaime Velasco Ramírez, Amalia Espinoza Rojas, Guillermo Osorio Manzano, Carlos Palacios Barrios, Pablo Silva Corte, Francisco Lizalde Rodríguez y Gustavo Ariza Rueda. Se debe señalar que esta idea surgió en la Peña Taurina de “El imposible”, que se creó en honor de su hermano Carlos Antonio Campos “El Imposible”, gran figura torera de Puebla y de México. Efectúo estudios de medicina deportiva en la Universidad de Washington. “Indudablemente, un gran universitario, en su labor local, regional, nacional e internacional”, concluye Sergio Garibay Árevalo.

Menciona el periodista Rafael Velasco Oliver: “En el plano político hizo que la UAP fuera el pivote para la revolución del deporte estudiantil que beneficia a miles de universitarios de México, Centroamérica y el Caribe (…) Y el haber logrado la construcción de las instalaciones de ciudad universitaria y la terminación, fuera del presupuesto del polideportivo” (Velasco, O.R. La Revolución del Deporte Estudiantil, entrevista en la revista “Momento”).

victorbacre@gmail.com