DE NEBLINAS Y DON GOYO

Lorenzo H. Zambrano Treviño (27-03-1944 a12-05-2014)

A Nina Zambrano

Mi estancia en Monterrey, N.L., por varios años, me dio muchas vivencias y ricas experiencias. Fundamentalmente, el calor humano y amistad de varias regias y muchos nuevoleoneses así como con también valiosas personas de diferentes entidades de México e inclusive con extranjeros. En el aspecto profesional, el haber laborado en la Universidad Virtual del Itesm fue, en definitiva, la mayor riqueza y uno de los mejores trabajos que he desempeñado a lo largo de mi vida. El haber colaborado como editorialista invitado en "El Norte de Monterrey", complementa esa inigualable etapa de mi propio devenir.

En ese contexto fue que conocí y experimenté el modelo educativo del Itesm.

Ahora, que "La educación en México requiere una decidida y urgente reforma. Todos los indicadores, en todos los rubros -de demanda social, de desarrollo tecnológico, de integración nacional, regional e internacional y, particularmente, de nivel de inversión- hacen evidente la necesidad de transformar el sistema educativo(...)Este panorama gris de la educación en México tiene muchas causas: pobreza, ignorancia, vulnerabilidad, devaluación social de la posesión de un título profesional, escasa presencia de centros educativos en ciertas regiones, mala planificación académica, etcétera(...)Pero hay una que es determinante: los recursos que nuestro gobierno destina actualmente a la educación. Esta situación es, sin exageración alguna, alarmante" ("Diálogo y Debate de Cultura Política. Educación", Núm. 13, México, D,F,, 2000).

Con motivo del segundo aniversario del fallecimiento de Lorenzo Zambrano quien, junto a Cemex, a otras industrias, y en diversas y variadas gestiones empresariales y financieras y en su pertenencia al Consejo del Sistema Tec. de Monterrey, como presidente del mismo, nos sumamos, con esta colaboración, al reconocimiento de su faceta como impulsor de la educación superior en la República Mexicana:

"Durante mi gestión como rector del Sistema Tecnológico de Monterrey, tuve dos presidentes de consejo, con quienes colaboré: Don Eugenio Garza Lagüera y el Ing. Lorenzo Zambrano. Para propósitos generales de los 26 años, trabajé la mitad con uno y la otra mitad con el otro. Ambos me enseñaron, guiaron e impulsaron para realizar mi trabajo como rector, cada uno con diferente estilo de liderazgo(...)Con el tiempo fui comprendiendo, lo que el cargo de ser presidente de consejo del Tec de Monterey, significaba para él. Desde el primer día de su nombramiento, sentí que su actividad como presidente era prioritario en su vida y en sus actividades.

Varios años antes de su nombramiento, Don Eugenio me solía preguntar sobre lo que yo pensaba de Lorenzo. Una de las razones de su curiosidad era por saber más de Lorenzo, y, también, que se había convertido en el donante más importante en nombre de su empresa y en lo personal. Lorenzo en definitiva fue muy generoso para las instituciones de educación y cultura; tanto nacionales como extranjeras, pero definitivamente el Tecnológico fue, según mi apreciación, aquel al que más le destinó tiempo y recursos, tanto en forma personal, como de la empresa que representaba.

Lorenzo era la persona que como presidente, nos acompañaba en las reuniones de planeación en las que colaboraban conmigo los rectores y vicerrectores del Tec(...)

Las reuniones con él eran muy ejecutivas y yo tenía que llevar mis materiales en orden. Siempre hacia preguntas con curiosidad y a mi manera de ver, con el deseo de aprender sobre el Tec y la educación. Mi experiencia fue que era un gran cuestionador de las ideas o estrategias que se le presentaban, pero una vez que las aceptaba, se volvía el mayor aliado que podíamos tener para impulsarlas.

Fueron algunos ejemplos de esto el impulso de los programas de humanidades, el crecimiento de la Universidad Virtual, la creación de 30 campus de Tec Milenio y la fundación, desarrollo y construcción del Centro Médico Zambrano Hellion(...)En especial, él se sentía orgulloso de la Universidad Virtual y del uso de la Tecnología en educación, del modelo educativo que usábamos, que estaba centrado en el aprendizaje del alumno y sobre todo de la capacidad del instituto para crear nuevos programas que fueran relevantes para el país.

Los 13 años que colaboré con él, fueron para mí y para el Tec, épocas de grandes realizaciones que jamás olvidaré; siempre recordaré al gran jefe que tuve y que siempre me apoyó en los momentos difíciles que tuve como rector. A Lorenzo lo recordaré de una manera especial por su generosidad y por su gran compromiso para la educación en México: Rafael Rangel Sostmann" (Mensaje resumido que me hizo llegar mi apreciada amiga y exalumna del Tec de Monterrey Alejandra Varela White).