DE NEBLINAS Y DON GOYO

Joan Báez

Pasó por mí, José Manuel Méndez Stivalet, al departamento donde vivía, en la ciudad de México mientras estudiaba en la Ibero, escuchaba un disco de Joan Baez. José Manuel, miró la contraportada del acetato donde la Báez había escrito un poema. Lo leyó y releyó con una sonrisa reflexiva, de gusto y placer.

A la siguiente semana, en puente vacacional, nos encontramos en Teziutlán. Ahora, en el estudio del papá (de muy grata memoria) de Gerardo Rivera Dommarco. Él, nos propuso "hacer" un programa de radio en su grabadora sin editar, directo. Al casi terminarlo, les comenté lo oportuno que hubiese sido el poner el poema de Joan Báez como cierre. Méndez Stivalet nos miró y dijo: "lo voy a declamar, espero recordarlo".

Y así, palabras más, letras menos, lo dijo: "En la campiña, cerca de mi aldea, había una pastora de ascendencia mexicana muy hermosa, alegre y bondadosa (muy parecida a Angelina); cuidaba todos los días a sus cabras que eran el sostén de su familia. Entre ellas, tenía una muy pequeña, llamada 'Daisy' que era su preferida. Le cargaba, mimaba y, a veces, hasta le daba un biberón complementario para alimentarla. Y, sucede que un día se le extravió. Después de mucho buscarle y de subir y bajar la campiña, por horas. Le encontró, al caer la tarde, aterrada, friolenta y temblorosa en una hondonada un poco profunda a la que, con cuidados y valentía, bajó y con también trabajos salieron a suelo firme. Las caricias y arrumacos que se dieron ambas y las lágrimas de una y otra (con tiernos balidos); hicieron que la pastorcita, mirándole dulcemente, le dijera: 'Te apenaría, querida Daisy, si te dijera que te amo profusamente'".

Admirando la memoria privilegiada de José Manuel, los tres alargamos la plática sobre Joan. Lo primero fue el reconocer su valía e influencia en nuestra generación. Su perfil de intérprete, compositora, activista, cantautora y sus aportaciones desde que debutó allá por el 58 en el Bar Club 47. Bob Gibson, Bob Dylan (con quien formó pareja unos años) y David Harris, antibelicista y pacifista, encarcelado muchas veces y con quien estuvo casada de 1968 a 1973. Fueron los músicos y amigos que influyeron en su música y carrera poética-musical. La aparición de los Beatles, hace 50 años, también determinaron un nuevo estilo e interpretación de la Báez. Participó en Woodstock, 1969.

"Cómo activista –mencionamos también– inició sus compromisos con Martín Luther King, a quien acompañó en La Marcha de Washington e influyó en los ideales y luchas de Joan".

Joan Báez, nació en Staten Island, Nueva York, el 9 de enero de 1941. Posteriormente fue una activa militante contra la guerra de Vietnam. Celebró cantos y audiciones contra ella. Compuso canciones y editó discos denunciando el genocidio gringo contra ese pueblo asiático. Fue perseguida, discriminada y violentada por esa ejemplar conducta e inclusive visitó Hanoi, donde sufrió los bombardeos estadounidenses más violentos conjuntamente con el pueblo, niñas y niños, jóvenes y señoritas y ancianas y ancianos, de la sociedad civil vietnamita.

Igualmente, visitó y condenó las dictaduras de Pinochet en Chile y las dictaduras militares de Brasil y Argentina. Inclusive, su interpretación a "Gracias a la vida" de la compositora Violeta Parra, cantada como solista o en dueto con Mercedes Sosa, fueron éxitos mundiales de calidad y de denuncia. También cantó en español "El preso número 9", "De colores", "Cucurrucucú Paloma", "La llorona" y otras.

Fundó su ongHumanitas Con la que hizo ese viaje a Sudamérica a denunciar a sus dictaduras. Fue entrevistada por Eduardo Galeano para la revista Crisis.

Considero que uno de sus éxitos mundiales y trascendentes es "No nos moverán", con el poema que ella declama de Pablo Neruda junto a su, luego, canto solidario.

Pete Seeger, le dedicó y canto con Joan "Venceremos": "Nosotros venceremos, venceremos,/ hemos de vencer algún día./ En lo profundo de mi corazón yo tengo fe,/ habremos de vencer algún día...