DE NEBLINAS Y DON GOYO

Jaime Reyes Hernández

A Ramona Parra Aguilar, “Monchi” y demás Madres…

“Debería existir un Programa Motor de Apoyo para Pequeños Comerciantes que, nos permitiera arrancar y hacer exitosos nuestros puestos y negocios”, nos afirma Jaime Reyes vendedor de ropa en las afueras del Mercado de Xilotzingo, situado en el sur de la ciudad de Puebla, frente y junto a varias colonias, fraccionamientos y multifamiliares habitados por clases populares, magisteriales y de las llamadas clases medias y acomodadas.

“Esos préstamos, a intereses módicos, servirían para abrir fuentes de trabajo, ofrecer mercancías variadas de calidad y buen surtido, al alcance de todos los bolsillos y sin tener que ir a los grandes almacenes a consumir los mismos artículos pero encarecidos por el lujo y el nombre de esas tiendas diciendo que son “exclusivos y de marca”, continúa platicándonos el joven Jaime.

“Además -señala-, pagaríamos puntualmente y estaríamos al pendiente de que todo se hiciera con trasparencia, responsabilidad, sin corrupción y que todas y todos cumpliéramos con los términos y cláusulas del programa -convenio-préstamo. Seríamos actores y corresponsables del referido programa”.

Jaime Reyes Hernández, nació en Puebla, Pue., en Granjas San Isidro el 02 de octubre de 1989. Su padre, Jaime Reyes Espinoza, los abandonó y su madre, María de Lourdes Hernández Téllez trabajó mucho para salir adelante. Su padrasto, Jesús Moreno Valle Vázquez si los apoyó por lo que, después de terminar sus estudios básicos y de media superior (donde obtuvo el 9.8 de calificación) cursó 6 semestres de Derecho en el Instituto de Ciencias Jurídicas de Puebla. Pero, al hacerse pareja en unión libre con Ma. Miriam Maldonado Martínez, dejó los estudios para volverse comerciante. Ha tenido el apoyo total de su suegro en la práctica y capacitación de su actividad como “vendedor ambulante”, según el mismo afirma.

En una breve síntesis del resumen ejecutivo de la legislatura LVI, se menciona:

La existencia de economía informal se ha intentado explicar por la insuficiente creación de empleos formales producto del bajo crecimiento del PIB, por la subcontratación de empresas informales por parte de las empresas formales, y por las excesivas regulaciones que aumentan el costo de la formalidad, por ejemplo, por los trámites y recursos necesarios para iniciar un negocio.

 La economía informal puede definirse de acuerdo a diversos criterios como son, el registro de la empresa ante las autoridades correspondientes, el registro ante las autoridades hacendarias, el tamaño de la empresa medido por el número de trabajadores, el cumplimiento de la legislación laboral vigente, entre otras.

 La Organización Internacional del Trabajo (OIT) hace hincapié en las relaciones de empleo que se generan en la economía informal, que corresponde a empleo no protegido, ya que la gran mayoría de las personas empleadas en el sector no cuentan con prestaciones laborales ni tienen acceso a la seguridad social, se pasa así del concepto de “empleo en el sector informal” al concepto más amplio de “empleo informal”.

 Según la OIT, en México el empleo informal como porcentaje del empleo no agrícola es de 55%. En la India es de 83% y en Brasil de 60%.

 En México, en el 2002 la producción del sector informal representaba el 85% de toda la producción de la industria manufacturera y producía más del triple que el sector agropecuario, silvicultura y pesca.

 La población ocupada en el sector no estructurado o informal pasó de 8.6 millones de personas en 1995 a 10.8 millones en el 2003. Mientras en 1995 el 25.7% de la población estaba ocupada en el sector informal, en el 2003 el porcentaje subió a 26.7%.

 Por grupos de actividad principal, en el 2003 los artesanos y obreros eran el grupo más numeroso, seguido por los vendedores y dependientes, los ayudantes de obrero y los vendedores ambulantes. Según esta fuente, en el 2003 había 1,635,843 vendedores ambulantes, casi 53% más de los que existían en 1995.

 En el 2003, en términos absolutos la Ciudad de México ocupaba a casi el 17.5% de la población empleada en el sector no estructurado en todo el país. Las otras ciudades con mayor número de empleados en el sector son Guadalajara, Monterrey y Puebla, esto es, grandes centros urbanos.

 Según el Banco Mundial, México se encuentra en mejor posición que la media regional de América Latina y por debajo de la media de la OCDE en lo concerniente a los trámites y procedimientos necesarios para iniciar un negocio, salvo en el rubro de capital mínimo requerido como porcentaje del ingreso per cápita donde se encuentra mejor que la OCDE.

 Los términos de “sector informal” o “economía informal” no aparecen en la legislación del país incluyendo la Ley Federal del Trabajo.

Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (LVI Legislatura).