DE NEBLINAS Y DON GOYO

Frieda, Friedita, Frideita o Frida Kahlo

A Tirso Limón

Menciona Manuel Castells: “(…) el proceso de transformación cultural en nuestro mundo evoluciona a lo largo de dos grandes ejes bipolares: la oposición entre globalización e identificación y la brecha entre individualismo y comunalismo”.

Globalización Cultural (…) la aparición de un conjunto de valores y creencias específicos que se comparten en todo el mundo. Identificación Cultural (…) la existencia de conjuntos de creencias y valores específicos en los que se reconocen determinados grupos humanos. Individualismo (…) el conjunto de valores y creencias que da prioridad a la satisfacción de las necesidades de cada individuo en la orientación de su comportamiento. Comunalismo (…) es el conjunto de valores y creencias que sitúa el bien colectivo de una comunidad por encima de la satisfacción personal de cada uno de sus miembros” (Castells, M. Comunicación y poder).

En esta dirección que nos señala el hellinense-catalán, la Exposición Frida Kahlo Extramuros reseñada en Facebook, nos asegura que a partir de los museos Diego Rivera-Anahuacalli, Frida Kahlo-Casa Azul y el Dolores Olmedo extienden sus fronteras para acercarse a nuevos públicos como los del centro comercial Perisur para, posteriormente, visitar a otros 14 centros comerciales en distintas entidades del país. Se añade, además, que esta exposición de Frida Kahlo se sustenta en una propuesta museográfica innovadora que interpreta la obra de la poeta-pintora por medio de un lenguaje contemporáneo apoyado con tecnología de punta y accesible a todos los públicos.

Pero, ¿Quién es Frida Kahlo? Dice Diego Rivera, su amigo, amante, esposo, compañero, guía, infiel y promotor pictórico: “Su obra es ácida y tierna, dura como el acero y fina como el ala de una mariposa; amable como una sonrisa y cruel como la amargura de la vida… verán, yo no creo que ninguna mujer haya plasmado jamás tan angustiosa poesía en un lienzo”.

Según la biografía del Museo-Frida Kahlo, Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón nace el 6 de julio de 1907 en la Ciudad de México (Coyoacán), en la casa que fuera propiedad de sus padres desde 1904, y que hoy se conoce como La Casa Azul. Hija de Wilhelm (Guillermo) Kahlo de ascendencia húngaro- alemana y Matilde Calderón originaria de Oaxaca; Frida es la tercera de cuatro hijas. Sus dos hermanas, Matilde y Adriana, son las mayores. Cristina, la menor, estará muy apegada a la pintora.

A los 6 años, Frida sufre de poliomielitis, un padecimiento que después será determinante en la deformación de su matriz y.

A los 18 años, el 17 de septiembre de 1925, Frida tiene un trágico accidente, el autobús en el que viaja es arrollado por un tranvía, las consecuencias son graves: fractura de varios huesos y lesiones en la espina dorsal. Debido a la inmovilidad a la que se ve sometida los primeros meses, Frida comienza a pintar.

Se relaciona con varios artistas y escritores como Alejandro Gómez Arias, su amor y amigo desde la adolescencia y juventud; entre ellos la fotógrafa Tina Modotti y el ya reconocido Diego Rivera.

En 1929 el muralista se casa con Frida. Las infidelidades de Diego aumentan la crisis emocional de la artista. Frida se divorcia del muralista en 1939 para contraer nupcias nuevamente un año después.

En lo político, es miembro del partido comunista y una fiel activista de izquierda. Junto con Rivera, acondiciona La Casa Azul para asilar por dos años a León Trotsky y a Natalia, su mujer. Incluso, días antes de morir, Frida participa en una marcha de protesta que le provoca una embolia pulmonar.

Como maestra, es parte importante de la Escuela Nacional de Pintura y Escultura La Esmeralda, donde conforma un grupo de jóvenes pintores conocidos como Los Fridos.

Tanto en su trabajo como en su vida cotidiana –lenguaje, vestimenta, gastronomía- Frida lucha por rescatar las raíces del arte popular mexicano, segura de que en ellas se encuentra la identidad nacional, al final de su vida, la salud de la artista decae.

Pocas figuras mexicanas contemporáneas, de tan gran trascendencia e impacto nacional e internacional por su vida misma, por su humanismo y por su valiosísima obra cultural-artística se puede inscribir, simultáneamente, en nuestra propia identidad nacional y en la creación universal de la globalización, como la también nuestra querida y admirada, Frida Kahlo…