DE NEBLINAS Y DON GOYO

Ernesto de la Torre Villar

A René Sánchez Juárez, solidariamente

En un amplio contexto que, va desde lo internacional con el convenio de mutua colaboración entre nuestro periódico “Milenio” de México y el diario “El Mundo” de España; pasar por las denuncias de los estropicios, daños criminales y destrucción de flora, bosques, fauna, manantiales y nacimientos y de la ecología en general en la sierra Nororiental de Puebla, que han realizado y que pretenden seguir haciéndolo por parte de la Minera Autlán, Grupo Carso y Grupo México (téngase presente la tragedia de Sonora con la sarta de mentiras y de daños a la población y a su salud y economías, ocasionados por estos mismos grupos, socios o parientes) dados a conocer por los habitantes de ese Totonacapan poblano; hasta llegar a los cantos de guerra y de combate ofrecidos por el Coro Priista Renovador con la primera voz de contralto de Ana Isabel Allende Cano, dirigida, con sentimiento y ocurrencia, a “Los Corazones de Concreto Hidráulico”, y secundada por la segunda voz del tenor principal, César Camacho quien también lanzó su interpretación personal y corajuda, contra “La intransigencia, la Soberbia y La Intolerancia”.

Así, en otro espacio pequeño, breve, lleno de sosiego, de libros, de paz y de tranquilidad, nos encontramos con el Maestro Masae Sugawara Hikichi, quien actualmente está a cargo de la biblioteca “Dr. Ernesto de la Torre Villar” del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades, Alfonso Vélez Pliego, de la UAP. Sugawara, nacido en el DF y poblano por adopción estudió historia en la UNAM donde tuvo de profesor a Ernesto de la Torre Villar. Trabajó en el Archivo General de la Nación. En el Archivo Histórico del Seguro Social. Dirigió el Archivo general del Estado de Tlaxcala. Ha sido docente en la Ibero de México, en le UNAM, en la ENAH, en le UA de Tlaxcala, en el Instituto Luis Mora, y en la UAP.

Pero si algo recuerda el Maestro Masae, es lo valioso y trascendente-nos dice de forma franca, sencilla y amigable-, del trato y relación con De la Torre Vilar y con Vélez Pliego: “ya sea como alumno, colaborador, amigo y compañeros de esos dos personajes que tanto tuvieron que ver para el desarrollo de la Educación, de la Cultura y recuperación del Acervo Histórico, Bibliográfico y Arquitectónico (nos dice que incluye en ello a los investigadores del instituto, a Paco y Roberto Vélez y a Ambrosio Guzmán)”.

En especial, recuerda la sensibilidad y capacidad de Alfonso Vélez cuando propuso al Consejo del Instituto, creado por Él, el de invitar a De la Torre como docente y ponerle su nombre a la biblioteca del mismo Instituto, por dos razones principales: una, que el De la Torre Villar era poblano (nació en Tlatlauquitepec) y, la segunda, porque era el asesor que más tesis había dirigido a los profesores e investigadores del propio centro educativo.

“Ernesto de la Torre Villar (Tlatlauqui, Puebla, 24 de abril de 1917 - Ciudad de México, 7 de enero de 2009), fue un escritor, historiador, bibliófilo y académico mexicano. Escribió casi dos centenares de publicaciones, entre libros, artículos, reseñas y críticas. Se especializó en la etapa histórica de la Independencia de México en la creación del Estado mexicano, en la historia de la Iglesia Católica y de la Virgen de Guadalupe.

Cursó Letras en la Facultad de Filosofía y Letras de 1935 a 1938 y de forma paralela la licenciatura como abogado en la Facultad Nacional de Jurisprudencia de 1937 a 1941. De 1941 a 1945 ingresó al Centro de Estudios de Historia del Colegio de México y a la Escuela Nacional de Antropología e Historia.

De 1948 a 1951 fue becado por el gobierno de Francia y viajó a París para continuar sus estudios en la Facultad de Letras de La Sorbonne y en la École Pratique des Hautes Études.

Fue profesor visitante en la Universidad de Rennes en 1950, en la Universidad de Mendoza en Argentina, en la Universidad Central de Venezuela, en la Universidad de Río Piedras en Puerto Rico, en la Universidad de Texas en Austin, en la Universidad de Zulia en Venezuela y en la Universidad de Hamburgo en Alemania.

En México, fue profesor de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo,  de la Universidad Autónoma de Guadalajara, de la Universidad Autónoma de Yucatán, de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Universidad Autónoma de Chihuahua, de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, de la Universidad de Guanajuato, de la Universidad Autónoma del Estado de México, del Centro de Estudios de la Revolución en Jiquilpan, y del Colegio de Michoacán en Zamora, Michoacán; en la Universidad Autónoma de Sinaloa. En la Universidad Iberoamericana fue catedrático de 1960 a 1975 donde fue nombrado maestro emérito.

Fue investigador decano del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Colaboró para el Archivo General de la Nación, para el Archivo Histórico de la Secretaría de Hacienda. Fue director de la Biblioteca Nacional de México de 1965 a 1978. Fue fundador del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la Universidad Autónoma de México, y del Instituto José Luis Mora. Fue investigador nivel III del Sistema Nacional de Investigadores” (Resumen: Wikipedia).