DE NEBLINAS Y DON GOYO

David Pérez Olmedo

Al gran profesor de música Pascual

Hernández

Umberto Eco, semiólogo, escritor, filósofo, novelista, comunicólogo y musicólogo italiano, actualmente dicta su cátedra de Humanidades e investiga en música en la Universidad de Bologna (primera universidad creada en Occidente); es doctor Honoris Causa por cerca de 40 universidades del mundo. En una de sus obras: “Apocalípticos e Integrados” critica la canción de consumo. Explora las características de la música cuestionando particularmente como es “que es influenciada por la lógica del mercado en lugar de las elecciones del artista (…) hay que considerar que, en pleno siglo XXI, resulta imperdonable para un artista el no proponer algo original y propio” (Eco, U., Apocalípticos e integrados ante la cultura de Masas, Editorial Lumen, Barcelona, 1974).

Bajo esta enseñanza de Eco, David Pérez Olmedo, eligió estudiar la licenciatura en Composición Musical en la Escuela de Artes de la BUAP. Paralelamente, cursó en la Facultad de Música de la Universidad Veracruzana el Taller de Dirección Orquestal. Ganó una beca en el Sistema Nacional de Fomento Musical de Conaculta por 3 años consecutivos en el Programa Orquesta Escuela.

Su educación musical permanente también ha sido arropada en el ambiente de su hogar. Su abuelo materno, Saúl Olmedo Trucios, fundó en Puebla la primera academia de música con el Sistema Yamaha. Y formó, con sus hijos Ricardo, Ruth, Rocío, Claudia, Jorge, Fabricio, Coral y Martha profesionistas y músicos, varias tiendas de enseñanza e instrumentos musicales mejor conocido como el Grupo Olmedo (igualmente, por la vía paterna, su tío Esteban Molina y, Gerardo Molina, son de los mejores pianista de Puebla).

Para David, la música es un lenguaje universal y trascendente que le permite realizarse como ser humano, de manera profesional, servir a los demás y aportar sus conocimientos para complementar la educación armónica e integral, sobre todo de los niños y jóvenes al conjuntar los sonidos, los silencios y el tiempo.

David Pérez Olmedo, es director y compositor. Nació en Puebla. Tiene 25 años. Sus padres son Víctor Manuel Pérez Molina y Claudia Olmedo Chauviere (nieto de los maestros Jesús Pérez Torreblanca y de Rosalía Molina Bonilla). Egresado de la Escuela de Artes de la BUAP. Siendo el director más joven ha dirigido la Orquesta Filarmónica de Jalisco por invitación de Alondra de la Parra. Orquesta Sinfónica de Aguascalientes. Orquesta de Cámara de Xalapa. Orquesta Sinfónica Juvenil Carlos Chávez. Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de México. Orquesta de Cámara de la BUAP. Es invitado como director Huésped a la 18º y 19º gira nacional de la OSIM por el centro y norte de la República Mexicana. En febrero del 2012, dirige y hace el estreno mundial de su obra orquestal “Suite Trochilibrí” con la Orquesta Sinfónica Carlos Chávez en la Sala Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes.

Actualmente, es director Artístico del Centro de Capacitación de Música de Bandas, CECAMBA, programa educativo-cultural y social de Formación Musical de Bandas Sinfónicas infantiles y juveniles del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes del Estado de Puebla.

“En 2011, fui nombrado director artístico del CECAMBA. Como programa, tiene unos 14 años de funcionamiento. Se sustentó y sustenta en el rescate, promoción y difusión de las Bandas de Viento que, además, tienen una gran tradición en la entidad poblana- existen más de mil bandas- y en varias plaza de México, que en algunas zonas tienen más de 100 años de existencia, sobre todo en regiones cercanas a la Mixteca Oaxaqueña y que por medio de la Educación Musical se enriquece y fortalece la existencia de esta modalidad musical. Pretendemos proponerle por la Unesco y a la misma ONU, se les declare “Bien Intangible de la Humanidad”.

“Utilizamos La Escoleta como aquella metodología de origen popular por medio de la cual los niños- que apenas saben caminar- acompañan a los padres y abuelos en las ceremonias religiosas, cívicas, festivas o funerarias, siguiéndoles y tocando un pequeño instrumento: tambor, triángulo, cencerro, pandero o platillo para seguir el ritmo de la música. Cuando ya tienen 6 u 8 años, aprenden a tocar un instrumento de las maderas: clarinete, flauta o saxofón. Cuando mudan de dientes, ya pueden aprender instrumentos de metal: trompeta, trombón y barítono (aprenden con la técnica de prueba-y-error). Se suma la referencia al instrumento más la experiencia de manipularlo y tocarlo.

CECAMBA tiene 500 niños y jóvenes en 8 Centros de Capacitación. Es una oferta educativa distinta que se basa en los valores del trabajo en equipo, responsabilidad y puntualidad. El entrenamiento auditivo los hace APRENDER A ESCUCHAR. Ayuda a generar un tejido social de pertenencia y solidaridad. Les hace sentirse, como músicos, útiles y socialmente aceptados.