DE NEBLINAS Y DON GOYO

Contexto Histórico de los Pueblos Originarios de Puebla

Parece ser, a partir de la mayoría de las historias conocidas por nosotros hasta ahora, que no dan cabal explicación e información amplia y detallada de los pueblos originarios y habitantes existentes a la llegada de los españoles en la hoy, entidad poblana, limitada con los estados de Veracruz, Hidalgo, Estado de México, Tlaxcala, Morelos, Oaxaca y Guerrero.

En su origen, desarrollo y, en mucho, parte de su futuro, según los estudios y brillante investigación de Bernardo García Martínez ("Los pueblos de la sierra" : COLMEX), el Altepetl y su plural Altepeme (Pueblo y Pueblos) son la unidad primigenia que conformaron las comunidades indígenas después de la conquista, y fueron el lugar y el territorio vital con temporalidad constante que, subsistió hasta el siglo XVIII como el eje, razón de ser y predominio de esos pueblos originarios.

Y que, actualmente y de igual manera, esas génesis poblacionales son el vigente sustento genético-histórico en los grupos étnicos que han venido habitando (aún con sus migraciones interregionales y conquistas o predominios de un grupo indígena o mestizo sobre otro), y repoblando sus espacios.

En el caso de lo que hoy es, en nuestra entidad, la Región del Totonacapan, con sus diferentes acepciones de las que para esta colaboración presento tres, de las más consensuadas: "La tierra de los hombres cálidos", "Nuestro sustento", y "Tres corazones o tres panales" (Bacre, V. Ed. Trillas, 2000), también ha experimentado un proceso semejante, como ya lo señalamos.

Región, mencionada también por varios autores con diferentes límites que van desde Zempoala o Cempoala, Castillo del Teayo, río Cazones, norte de Tuxpan , Tuxpan-río Pánuco, Coatzintla, Coyutla, Comalteco, El Tabladero, Coxquihui, Poza Larga, Zozocolco de Guerrero, Chumatlán, Poza Rica; pasando por El Tajín, Papantla, Gutiérrez Zamora, Tecolutla, Nautla, Vega de Alatorre, Carranza, Palma Sola, Cardel, Palmas de Abajo, Misantla, hasta Xalapa-Coatepec-Naolinco-Perote; (regresando en dirección a Orizaba-Córdoba, llegando a Acatlán de Pérez, Oaxaca); y al retornar, se divide en dos rutas: una, pasa por Xiutetelco, Jalacingo, Zacatepec, Tepeyahualco-Cantona. Hasta Cholula, Cacaxtla, San Juan de los Llanos, Tlatlauquitepec, Teteles, Zacapoaxtla, Cuetzalan, yendo por la actual Interserrana hacia Tetela de Ocampo, Pahuatlán, Chignahuapan, Zacatlán, Xicotepec de Juárez y Huauchinango (tocando a Necaxa, Pue., y a Tulancingo, Hgo.); regresando a Pinahuistla, Yohualichan, Santiago Yalcuitlalpan, Buenavista, Hueytamalco, Ayotoxco, San José Acateno, Tenampulco, Tecuantepec y el Tajín o bajando por La Ceiba también hacia el Tajín. La otra, se va a Teteles, Chignautla, Teziutlán-Mexcalcuautla, San Juan Acateno, Tlapacoyan-Filo Bobos, Martínez de la Torre, El Pital, San Rafael, Gutiérrez Zamora y, otra vez, Papantla para cerrar el circuito del Totonacapan (tuvo influencias y formó parte de la Huasteca Poblana. También las culturas Teotihuacana, Tolteca, las culturas madres Olmeca y Maya, junto con los Chichimecas, Otomiés, y otras más, conformaron, a la llegada de los europeos y africanos y desconformaron, inmediatamente, a esa nuestra región de referencia).

En el ahora, los otros grupos indígenas en la entidad poblana, en su desarrollo y movilización, se ubican en El Valle de Tehuacán, la Sierra Negra; junto con el valle y la ciudad de Puebla más la gran región de la Mixteca sumadas a la zona de Tepeaca, Cuauhtinchan, Tecali y San Francisco Totimehuacán, son, en estos momentos, los enclaves con mayor población originaria en la entidad (se señalan más de un millón 100 mil indígenas en el estado poblano).

La capital, Puebla, con cerca de 70 mil indígenas. El Valle de Tehuacán, con cerca de 50 mil. En la Sierra Norte, subsisten Náhuas, Tutunakús y Otomiés; en la Sierra Negra, Popolocas, Náhuas y Mazatecos. El 80% de los Mixtecos en Xayacatlán, Chigmecatitlán y Tlatempan.

Estos grupos étnicos tienen los peores índices de desarrollo humano de Puebla que a su vez, posee uno de los más bajos IDH de México (en 2003, fue de 0.7518). Nueve de estos municipios indígenas están en los 100 más pobres del país: Camocuautla, Coyomeapan, Chiconcuautla, Eloxochitlán, Huehuetla, Hueytlalpan, San Felipe Tepatlán, San Sebastian Tlacotepec y Zoquitlán.

Los hablantes indígenas se distribuyen en Náhuátl, 397 mil, 207; Tutunakú, 97 mil, 064; Popoloca, 14 mil, 688; Mazateco 13 mil, 033; Otomí, 7 mil, 253; Mixteco, 6 mil 694; y otras, 12 mil, 748.

El analfabetismo, insalubridad, anemia, pobreza, incomunicación, alcoholismo, no vivienda, menos agua potable, enfermedades, desempleo, carencia de centros deportivos, de esparcimiento, culturales, de salud sexual, machismo, inequidad de género, violencia intra y extra familiar, cacicazgos y otros flagelos, acompañan al olvido, desatención y marginación al que hemos condenado a la mayoría de nuestros Pueblos Originarios.