DE NEBLINAS Y DON GOYO

¿Por qué Boronvargas le dio a Bergabriel?

Elena Poniatowska

Fue después de julio de 1970, cuando Juan Bustillos Orozco, en aquellos tiempos uno de mis mejores amigos y hermano, me obsequiara la décima octava edición de Cien Años de Soledad publicada por la Editorial Sudamericana, Buenos Aires (todavía la conservo. Despastada, y escrito el nombre por puño y letra del jalisciense-teziuteco, del de su hijo: Juan Bustillos Toral, quizá como premonición o el mejor deseo amoroso para sus vidas y futuro).
Eran los tiempos en que soñábamos, Juan y yo, en ser periodistas y escritores. De dejar el pueblo: Teziucataca, arropados con el hielo envuelto en neblinas y chipichipis que nos trajimos en el equipaje; con acamayas rodeadas de mojos, ajos y de mariposas rojas y amarillas, que Sergio, Lauro y don Nachito, nos hacían llegar, de vez en vez; de tlayoyos, tamales, verduras y frutas que, semanal y puntualmente le enviaban, por el ADO, Inés y su suegra, a Emilio, quien nos compartía todo el itacate; también, armados con la herencia educativa y cultural denuestros profesores Pérez Torreblanca. Reyes Alegre, Pascual, Mendizábal, Hugo, Salmerón, Octavio; y de los retiros, de la Corpo y del padre Lizardi, llegamos a la ciudad de México.
Fuimos solidarios, bien intencionados, sin conocer todavía intereses mayores o egoístas nos apoyábamos, sin sectarismos, zancadillas o bloqueostodo un grupo de amigos quelo integrábamosy, del que Juan, mi hermano Pepe y un servidor, éramos uno de los núcleos principales. Más Motte, Portela, Rubén, Chucho, Bullé, Emilio, Alejandro, Memo, Lalo, Pollo, Luis, Ramón, Manilla, Armando, Beto Parra y a otros que escapan ya a la memoria. Finalmente, cada quien siguió y construyó su vereda y Juan, por la fuerza, apoyo, calidad e inteligencia de su esposa y de sus hijos presentes y futuros, y de su esfuerzo, talento, visión, relaciones y trabajo, logró su cometido.
Diría, sin duda que, la lectura e influencia de Cien Años de Soledad, de García Márquez y demás obra, fueron definitivas y definitorias en mi vida y Concepción; en la de Bustillos Orozco y Kity; en la de Emilio e Inés; en la de José Ramón y Ana; en la de Pepe- y Machángeles; en la de Luis Javier y Aurora; y en la de Lalo y Lety.
Como lo dijo y escribió el Gabo, "La vida no es la que uno vivió sino la que uno recuerda".
Para Juan su desarrollo periodístico y humano, junto a la influencia de García Márquez, tuvo la presencia, enseñanzas y apoyos y guía de Francisco Galindo Ochoa (de Kity y sus hijos, así como de Clementina, Severo, Catalina y Caro). En mi caso, paralelo a la afectación que tuve del Gabo (de Concepción, Víctor y Ramón, así como de Monchi, Amín y mis diez hermanos), la figura de Julio Scherer García ha sido el equivalente en mi devenir y transcurrir. Común en todos los anteriormente involucrados, lo ha sido el valor, transcendencia, importancia y afectación recíproca de y con los amigos y amigas.
Con motivo de la entrega del Premio Nacional de Periodismo a la Trayectoria Periodística "Manuel Buendía", (del que fui coautor junto con Luis Medina Lizalde y el cual coordine por 10 años, siendo la base del actual premio nacional de periodismo que promueve y organiza la sociedad civil), en su Décima Edición a Vicente Leñero, éste mencionó: "(...) La función del periodista es averiguar antes de juzgar o analizar. La base del periodismo de nuestros días, sobre todo en México, es el informativo muy por encima del opinativo (...) El periodismo de información ha crecido frente al de opinión" (Universidad de Guadalajara, lunes 30 de mayo de 1994).
También Carlos Marín afirmaba que el periodista actual tenía como misión principal en su quehacer y trabajo "el buscar y encontrar la joya informativa periodística" y, me parece que después de buscarla la pude encontrar (transcribo y va en cursivas y negritas):

Viernes 13 de febrero de 1976
El Sol de Puebla Página 3

Vargas Llosa abofeteó a García Márquez
México, 12 de febrero (OPGV).
Mario Vargas Llosa, el prestigiado escritor peruano autor de "Pantaleón y las Visitadoras" y "Conversación en la Catedral", le dio hoy un bofetón a Gabriel García Márquez, el autor de "Cien Años de Soledad".

El incidente se produjo en una sala privada de cine en Oaxaca 31, Colonia Roma, donde se presentaría en una exhibición para la prensa, la película "Odisea en los Andes", en la que actúa Vargas Llosa.

La función, que finalmente se canceló por haberse quemado el motor de uno de sus proyectores había sido programada para las 8 de la noche. Unos quince minutos después llegó García Márquez con una chamarra a cuadros rojos y negros, jovial y saludando efusivamente a varios amigos. Lo acompañaba su esposa.

Vargas Llosa se hallaba en un pequeño bar junto a la entrada de la sala de cine, platicando con una periodista, cuando llegó hasta él García Márquez para saludarlo, Vargas Llosa le reclamó la actitud que había tenido para con su esposa y al mismo tiempo le dio un puñetazo en el rostro que le causó una escoriación en la nariz y una inflamación abajo del ojo izquierdo.

García Márquez cayó a la alfombra desconcertado. Hubo desconcierto también entre las veintitantas personas, entre ellas KazuyaSakai, Elena Poniatwoska, María Idalia, María Luisa "La China" Mendoza, Domingo Aragonés y varios periodistas más.

"Gabo" salió a la calle, estaba desconcertado. Su esposa entró a hablar con Mario en tono colérico.

Al charlar con el reportero de este diario Mario lamentó el incidente. Diciendo "no pude contenerme. Hubiera querido evitarlo"

(Hasta aquí la nota informativa que localicé en la hemeroteca poblana Juan N. Troncoso). Y, parodiando a Celia Cruz con su Burundanga, queda:"Songo le dio a Borondongo, Borondongo le dio a Bernabé, Bernabé le pegó a Muchilanga, le echó Burundanga, les hincha los piés (y sigue...).

Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez aparejados por su genialidad y transcendecia literaria y periodística y por su origen latinoamericano que tuvieron, según autores como DassoSaldívar, éstos son los siguientes paralelismos de sus vidas:

"(...) Ambos habían sido criados por sus abuelos maternos con todas las complacencias y habían sido dos niños mimados y caprichosos que perdieron el paraíso de su infancia a los 10 años; ambos conocieron tarde a sus padres y su relación con ellos sería una relación de desencuentro (...) porque éstos expresaron su reserva o su oposición a la vocación de sus hijos (...) ambos encontraron en el teatro y la poesía los pilares iniciales de su formación literaria (...) publicaron su primer cuento casi a la misma edad (...) ambos leyeron con fervor a Dumas y a Tolstoi, a Darío y a Faulkner, a Borges y a Neruda (...) los dos llegarían a ser las estrellas más rutilantes de la nueva novela latinoamericana (...) Pero eran dos hombres y dos escritores muy distintos y hasta opuestos (...) desde el talante personal al carácter de sus obras (...) hasta que las contingencias de la vida, la amistady la política los separó, colocándolos en caminos diferentes e incluso opuestos, los dos harían honor al soterrado paralelismo de sus vidas cultivando una amistad intensa y extensa como pocas veces se había visto en la historia de las letras latinoamericanas (...)" (Saldívar, D., García Márquez El viaje a la semilla La biografía, edita ABC, S.L. Ediciones Folio, S.A. España, 2005).