DE NEBLINAS Y DON GOYO

Autonomía Universitaria: En la BUAP, ¿Hacia una nueva Extensión Universitaria y Difusión de la Cultura? (II)

Sus logros, perfiles e historias de los resultados obtenidos, merecen, nuestra detenida atención.

Como apuntamos en nuestra colaboración pasada, la autonomía de la universidad pública mexicana ha sido el producto y síntesis de las luchas de los universitarios-estudiantes, profesores, autoridades y funcionarios (recuérdese a Antonio Caso, José Vasconcelos, Labastida, Ignacio Chávez, Barros Sierra y Pablo González Casanova, por mencionar a algunos)-y diferentes grupos sociales y miembros de la sociedad civil (Es de destacar y mencionar las también luchas locales y regionales que algunas universidades públicas e institutos de educación superior han tenido en cada entidad de la República. Sus logros, perfiles e historias de los resultados obtenidos, merecen, nuestra detenida atención y un capítulo aparte que, por ahora, desgraciadamente, nos rebasa y nos espera).

Influenciados desde las Universidades de Bolonia, Sorbona, Salamanca, Cambridge, Oxford y otras instituciones educativas medievales que, progresivamente se fueron creando; hasta por las aportaciones en específico de autores e instituciones como el español Gíner de los Ríos y su Instituto de Libre Enseñanza; el filósofo alemán Krause, los Centro Educativos de Berlín estudiados por Justo Sierra; más el llamado "Cordobazo" -lucha de estudiantes y trabajadores- en Argentina y así, el poder llegar a recuperar y a delinear una nueva autonomía universitaria en nuestro país, producto, en mucho, del espíritu y los aprendizajes que nos dejaron los acontecimientos y el Movimiento Estudiantil de 1968.

En la experiencia y conocimiento que me dio el haber sido Director de Extensión Universitaria y Difusión Cultural de La Universidad Autónoma de Puebla, UAP, para el segundo periodo de la rectoría de Alfonso Vélez Pliego (quien me invitó para transformar la Dirección en Secretaría de comunicación e Interacción Social, antecedente directo de la hoy Vicerrectoría de Difusión Cultural), se sustentó -junto a la reagrupación de instancia y direcciones que "hacían difusión y extensión" dentro y fuera de la universidad-, en el planificar de forma horizontal y conjunta con quienes integraban esa Extensión, un Programa de Trabajo compartido y consensuado, buscando así el optimizar recursos humanos y financieros y el vincularse más con organizaciones sociales, municipios y ayuntamientos. Para que a ello, se sumara al objetivo rectoral -que propusimos y por lo mismo compartimos- de establecer Unidades Regionales de la UAP. Y, como aprendizaje y punto de partida, se me otorgó la Coordinación General de un plan piloto para establecer dos unidades regionales. Una, en la Sierra Nororiental, con sede principal en Teziutlán y, la otra en la sierra Norte, con sede principal en Zacatlán o en Huauchinango.

Sólo pudimos, por problemas internos de la universidad, concretar la creación de la Escuela de Agrohidraúlica en San Juan Acateno -Junta Auxiliar de Teziutlán- como uno de los ejes de la Unidad de la Sierra Nororiental-, de la que me tocó conseguir los terrenos, la donación de los mismos; primero con un ayuntamiento priísta y, posteriormente -de manera definitiva- con un ayuntamiento panista. El apoyar su proyecto académico ante el Consejo Universitario y el que la comunidad teziuteca nos aceptara: desde eventos culturales periódicos de varios de nuestros grupos artísticos y académicos; reuniones, exposición de objetivos, sensibilización ante la presencia de la UAP hasta la creación y establecimiento de la librería "Carmen Millán" -inaugurada por Vélez Pliego, acompañado por las llamadas "fuerzas vivas" de la región- que pronto fue orgullo y referencia de los serrano-poblanos de este corazón y jirón del Totonacapan.

En el hoy, con un muy diferente contexto histórico, social, cultural, económico, educativo y político en la entidad poblana: con sus desigualdades, aciertos y desaciertos, luces y sombras, inequidades e injusticias, corrupciones e inseguridades; pareciera que, con muchas diferencias a esta realidad contextual externa, la ahora UAP , en su desarrollo, avances y mejoramientos, tanto en su interior, esencia y espíritu como en su exterior, infraestructura e imagen, que la ha llevado a ser, sin dudarlo, el mejor activo material y espiritual del estado de Puebla y con gran impacto en la región centro-sur-sureste de México.

Esta gran comunidad de estudiantes, profesores, investigadores, trabajadores, hacedores de culturas, plural: que sabe aprender, hacer, convivir, estar, emprender y que pone los basamentos del ser, se prepara para una nueva etapa interna-externa y, puede ser el detonante y eje principal del cambio y transformación de y para las comunidades poblanas, sus regiones, sus habitantes, el nivel y calidad de vida y, por ende, de su desarrollo humano y de su desarrollo sustentable.

En nuestra próxima colaboración, hablaremos de lo que consideramos es la nueva extensión universitaria y difusión cultural de la UAP que, además, volverá a equilibrar como cimiento de su propia autonomía universitaria, las funciones sustantivas de Investigación, Docencia y Extensión...