DE NEBLINAS Y DON GOYO

Alejandro de Humboldt

A José Emilio Pacheco

Hace 210 años, y después de recorrer, en tres etapas durante cerca de 5 años, más de 10 mil kilómetros en América, regresa a Europa Friedrich Wilhelm Heinrich Alexander Freiherr Von Humboldt, alemán, humanista, naturalista, geógrafo, historiador, navegante, sabio, cartógrafo, minero, explorador, viajero, políglota, astrónomo, economista, político, filósofo y renacentista.
El 5 de junio de 1799, sale de la Coruña, España en la corbeta “Pizarro” haciendo escala en las Islas Canarias. Llega el 16 de julio a Venezuela; Alejandro de Humboldt recorrió y estudió, en una 1ª. etapa: de Cumana y Caracas y en el Alto Orinoco visitando La Esmeralda y el río Casiquiare; 2ª. Etapa: de Bogotá a Quito por los Andes (Perú y Bolivia); ambas en Sudamérica. Y, la 3ª. Etapa: por la Nueva España (hoy México). Más el Caribe, especialmente Cuba y luego, Estados Unidos. Regresa a Europa el 30 de junio de 1804. Se instala en París, donde con Aime Bonpland escriben las memorias, en más de 30 volúmenes de 1805 a 1839, en francés, resultados de esos viajes. Y, conocidos como “La Serie Americana”.
Humboldt, nació en Berlín un 14 de septiembre de 1769 y falleció, el 6 de mayo de 1859. Fue sepultado en el panteón de Tegel. Sus amigos, Goethe, Schiller, Bonpland Gauss, Mendelssohn, Mantúfar, Andrés Bello, Bolívar, de Rivero y Ustariz, Laplace, Cuvier, Gay-Lussac, Mutis, de Caldas, Carlos IV, Jefferson, Forrell, del Río, Urquijo, Clavijo, Chaix, Hildebrandt, Canavilles, sus profesores Campe y Kunth, Iturrigaray, del Río mantuvieron relaciones con Él, con afectaciones recíprocas. Con la “Güera” Rodríguez, en la ciudad de México, mantuvo relaciones amorosas (compartida con Simón Bolívar y Agustín de Iturbide). Su última gran obra, fue “Cosmos”.
Con motivo de celebrase el bicentenario del inicio del viaje de Humboldt a América, el presidente de la República Federal de Alemania Román Herzog, declaró: “Los alemanes agradecemos especialmente a Humboldt que uniera insuperablemente sus estudios, los innovadores nexos entre la moderna geografía regional y la geografía general, con su defensa de los Derechos Humanos y con el más estricto rechazo de la esclavitud y la opresión de los campesinos. En su persona, el análisis científico se da la mano con la tolerancia; más aún, con la aceptación cultural y el compromiso ético. Por todo esto, es un modelo vivo para las generaciones actuales y futuras de investigadores. No en vano lleva su nombre una de las más importantes fundaciones de Alemania” (Beck, H., y Schoenwaldt, P., El último de los grandes, Alexander von Humboldt, Contornos de un genio, Inter Nationes, Bonn, 1999).
Por ello, uno de mis mentores predilectos, Hans Magnus Enzesberger, poeta, escritor y comunicólogo creo una campaña nacional e internacional, desde Alemania al mundo, para dar a conocer y ponderar a Humboldt por encima de las tristes figuras guerreras y criminales teutonas que, son referencias obligadas y banales de cierta opinión pública.
En su obra: “Ensayo Político sobre el reino de la Nueva España” (1811), dedicado a nuestro país y evaluada como una de sus principales producciones, hace las siguientes referencias: “El cielo de Jalapa, hermoso y sereno en verano, inspira melancolía desde el mes de diciembre hasta el de febrero; cada vez que el viento del norte sopla en Veracruz, una espesa brumazón envuelve a los habitantes de Jalapa. Entonces baja el termómetro hasta 12 a 16°. En la estación de los nortes muchas veces se pasan dos o tres semanas (o más como lo es el caso de Teziutlán, Zacapoaxtla, Tlatlauquitepec, Cuetzalan, Chignautla, Xiutetelco, en la sierra nororiental o en Huauchinango, Zacatlan, o en Chignahuapan, en la sierra norte, decimos nosotros), sin ver el sol ni las estrellas” (…) ¡Cuántos edificios bellos pueden verse en [la ciudad de] México! (…) En la Academia de Bellas Artes la instrucción es gratuita. Sus grandes salones, bien iluminados con lámparas de Argand, acogen a algunos cientos de jóvenes todas las tardes; algunos dibujan modelos vivos o de relieve. En esta asamblea (y esto es extraordinario en un país donde los prejuicios de la nobleza contra las castas son tan arraigados) el rango, el color y la raza se confunden: vemos al indio y al mestizo sentado junto al blanco, y al hijo de un pobre artesano al lado de los hijos de los grandes señores del país. Es un consuelo observar que en todo lugar donde se cultiva la ciencia y el arte, se establece una cierta igualdad entre los hombres, y, al menos por un tiempo, desaparecen todas aquellas pasiones mezquinas cuyos efectos son tan perjudiciales para la felicidad social” (…) “No hay razas inferiores. El destino de todas, por igual, es alcanzar la libertad” (…) En 1859, Benito Juárez concedió el nombramiento a Humboldt de “Benemérito de la Patria” (González, R.J., y García, R.A., El Barón Alexander von Humboldt y su influencia en el desarrollo científico y económico de México, Pemex).
En el hoy, y como corolario natural, ¿Cuántos institutos y colegios Humboldt han contribuido a la educación armónica e integral en Puebla, México y Latinoamérica?