DE NEBLINAS Y DON GOYO

Alberto Jiménez Merino

Dice Graciela Chantres: “Café Aguirre sabe a: “Tradición, a despertar, a recuerdos y a vida…!!!”. Pensamiento escrito en una especie de pequeño frontispicio en el Café de la  31 oriente ya que, como tristemente sabemos, el antiguo, tradicional y muy querido Café Aguirre de la 5 de mayo, cerró. Y en éste muy nuevo y ya apreciado degustadero, nos reunimos, por invitación del ingeniero Jiménez Merino, para conversar y poderlo escuchar sobre lo que piensa y ofrece a la ciudadanía y a los electores poblanos, al ser uno de los precandidatos más mencionado de los que hoy postula el Partido Revolucionario Institucional, PRI, para, de ser electo representante en las internas del revolucionario, poder contender por “La pequeña-gran silla” de gobierno de la entidad poblana en la que se sentará-quien ya como candidato de su respectivo partido político registrado triunfe en las correspondientes elecciones estatales del 2016-para servir y gobernar a Puebla, un  año y ocho meses, y que, con el mismo agrado de siempre, compartimos con los lectores de “Milenio-Puebla”.

Alberto Jiménez Merino, de mirada franca y sonrisa amplia, de entrada nos señala:

“La misión principal de gran parte de mi vida ha sido el servir. Entendido como un privilegio. Las cosas considero que no se deben de menospreciar por su tamaño, monto o tiempo. El PRI necesita que alguien lo abandere en esta contienda que el sistema mediático ha llamado “La Lucha por La Chica”. Ello me recuerda la vivencia que tuve como pescador en mi juventud en el río Mixteco: pesqué un bagre de más de 7 kgs. A la semana siguiente, regresé, ufano y presumido y, después de varias horas de sol y paciencia sólo logré que picara una pequeña mojarra de no más de 35 grs. Y así aprendí que no todo debe ser grande. Que muchas cuestiones vitales nacen pequeñas y se van desarrollando de acuerdo a la paciencia, el tiempo y las circunstancias. La cuota que también pagué por la otrora enseñanza fue una casi gran insolación”.

“El campo poblano, desde que le conozco y trabajado ha estado muy necesitado. Con los presupuestos mal planeados y muy mal utilizados, salvo excepciones, no han resuelto los problemas. La pobreza, contaminación, carencia de alimentos y de producción alimentaria y de falta de apoyos de insumos y de atención oportuna tecnológica y sustentable. También he vivido que, cuando a los campesinos, agricultores y mujeres del campo se les escucha y apoya de manera dialógica y horizontal, son invaluables sujetos de su propio desarrollo y bienestar”.

Jiménez Merino, nació en Xantostla, municipio de Tecomatlán, Pue., el 25 de septiembre de 1959. De origen campesino, estudió en la Universidad Autónoma de Chapingo. Egresó de Ingeniero Agrónomo Zootecnista y fue rector de la misma universidad. Ha publicado 15 libros y ha escrito más de 250 artículos científicos y presentado ponencias en diversos congresos nacionales e internacionales. Ha sido consultor de la FAO. Vicepresidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Puebla. Subdelegado de Desarrollo Rural. Delegado Regional de la secretaría de la Reforma Agraria en Puebla. Y Secretario de Desarrollo Rural en el estado de Puebla. Fue diputado federal en la LIX y LXI, legislaturas. Actualmente, es Delegado Federal de la secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca, y Alimentación en el estado de Puebla.

“Soy también un producto de la cultura del esfuerzo. De origen campesino, he sido profesor, investigador, promotor, rector. Por medio de estas etapas construí mi espíritu de servicio, de trabajo, de honestidad. Creo en la capacitación y reciclaje,  permanentes. He sido acarreador de agua de río y de pozo para mi familia. La he estudiado mucho y, la aprecio y valoro de igual forma. Uno de mis principales libros es “Agua para el Desarrollo”. Por nuestra escasa cultura del agua y, por su carencia cada día más aguda a nivel local, estatal, nacional y mundial la hace una problemática urgente de atender y de resolver. El agua es un derecho humano fundamental. De ahí que postulo un rotundo NO a su privatización. El Estado, en cualquier régimen del mundo debe ser el salvaguarda, gestor, y distribuidor del agua como un servicio y política pública básica y necesaria para el desarrollo humano contemporáneo. Es el eje principal de la producción, de la alimentación y por ende, de la vida”.

“El Programa Integrador de Desarrollo se lo entregué al presidente de la República, Peña Nieto que contiene y resume las acciones y propuestas productivas que en Puebla, muchas de ellas ya han venido funcionando desde 1991. Básicamente, desarrollamos parte de él en mi región de la Mixteca Poblana con gran éxito. De igual manera, y, para concluir mi entrevista lo ofrezco como un gran compromiso para que, una vez que pueda gobernar desde “La Chica” a mi entidad, a sus habitantes y a toda su gente sin distingos lo haga yo sin afanes partidistas y, sólo para servir a todas y a todos. Saludos: Alberto Jiménez Merino…”